Cae el consumo de café: ¿Se convirtió en un lujo para pocos?
Por la delicada situación económica, muchas personas se volcaron a otras infusiones como el té o el mate cocido para achicar gastos. Crónica.com.ar dialogó con comerciantes, quienes confirmaron que la clásica bebida "ya no se vende como antes".
Por Francisco Nutti
@franNutti
Cada vez menos personas consumen café en la Argentina, producto de su elevado precio en medio de la crisis económica por la que atraviesa el país. Pero no solo cayó la venta de los frascos o paquetes que se comercializan en los almacenes y en los supermercados, sino que también disminuyó el pedido de esta infusión en los bares y cafeterías de la Capital Federal y el conurbano bonaerense.
Los datos surgen de un relevamiento de Crónica.com.ar por una variedad de comercios que venden y preparan el clásico producto, elegido para desayunar, merendar o para juntarse con algún familiar, amigo, socio o conocido para charlar de la vida o hacer negocios.
Cabe destacar que el café es un commodity y no hay materia prima de café crudo argentino, por lo que todo el café que se consume en el país se importa desde países como Colombia, Brasil, Costa Rica, Honduras, Perú y Panamá.
Hace unos meses, un estudio de Investigaciones Económicas Sectoriales (IES) previó que esto pasaría. "Habrá una probable merma en el consumo de café porque que una potencial devaluación del tipo de cambio encarecerá las compras externas del grano, y el precio de venta al consumidor", habían adelantado y aclarado que "la caída prevista en los salarios reales en 2024 ralentizarían el consumo masivo", algo que finalmente sucedió.
Hoy, tomar un café espresso en una confitería del centro porteño no baja de los $2.000, en jarrito $2.200 y con leche ya supera los $2.900. Si eso se desea acompañarlo con una medialuna o un churro hay que contar con $800 más.
Y si lo que se busca en consumirlo en casa, un frasco de 100 gramos versión "Gold" de una reconocida marca oscila en los $10.000, aunque hay opciones que también son de calidad a $6.000 o $7.000. En tanto, una caja de café torrado de 20 saquitos ronda en los $2.750, aproximadamente, mientras que la bolsa de grano puro x500 gr ya cotiza más de $10.000.
De acuerdo a su experiencia, el Presidente de la Federación de Almaceneros de la provincia de Buenos Aires (FABA), Fernando Savore, afirmó que "lo que vemos es el traslado cada vez es más fuerte a lo que es la segunda marca. La gente ya no compra más por marca, compra por precio, compra hasta donde llega".
Por su parte, Mariano, dueño de una cafetería en el barrio porteño de Almagro que fue fundada por su papá hace más de 20 años, destacó ante este medio que "desde que cambió el gobierno, los precios se dispararon y empezó a haber incertidumbre bajó mucho la clientela".
"Si bien cuando hace calor la gente opta por ir a tomar un helado o una cerveza, se percibe que no hay un mango. La gente grande viene temprano, pide un café sin nada para acompañar y aprovecha para leer el diario o conversar con nosotros. A veces preguntan cuánto cuesta porque tienen la plata justa", agregó el comerciante de 38 años. En la actualidad, un jubilado cobra $105.000 por mes, que con los bonos apenas araña los $160.000.
En esa línea Matías (21), empleado de un almacén del barrio San José de la localidad Morón aseguró que "ya no se compra tanto café de buena marca. Se usa mucho para cortarlo con leche entonces los clientes buscan lo más barato. Algunos se llevan productos a base de café, que no es café, pero que les sirve para el desayuno o la merienda", sostuvo a este medio.

