De capitana de la selección de hockey a niñera de los hijos de Ricardo Fort: la curiosa historia de Marisa López

La medallista de los Juegos Panamericanos de 1995 conoció al empresario chocolatero gracias a ser amiga de uno de sus familiares. Los mellizos Marta y Felipe la consideraron siempre como una parte fundamental de la familia. 

En febrero de 2022 Martita y Felipe, los hijos mellizos de Ricardo Fort, cumplirán 18 años, momento en que tendrán la potestad de administrar la fábrica de chocolates de su familia.

Luego de la muerte de Fort, en 2013, los hijos del también artista quedaron al abrigo de su expareja, Gustavo Martínez y de una persona que ni los fanáticos de este ícono de la cultura popular conocían: Marisa López.

“Mi papá es Ricardo Fort y después tengo a Gustavo y a Marisa que nos cuidan. Otra persona no me interesa. No hace falta la genética para ser familia”, dijo alguna vez Marta Fort al referirse a quienes son “su familia adoptiva” como varias veces definió a su tutor y su niñera.

Los mellizos nacieron el 25 de febrero del 2004, en Los Ángeles, Estados Unidos, gracias a una subrogación de vientre. Marta y Felipe fueron nombrados en honor a su madre y a su abuelo, el fundador de la fábrica de chocolates. Ricardo tenía desde hace años el deseo de ser tener hijos y se lo contó a su padre cuando estaban viajando a una exposición de chocolates en Europa. La primera reacción de Carlos fue desestimar la idea de su hijo, pero luego le dio el dinero que necesitaba.

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Felipe y Marta Fort, los hijos del empresario chocolatero fallecido en 2013.

Cuando nacieron los mellizos, Ricardo Fort viajó solo a recibir a sus bebés y hasta fue el encargado de cortar el cordón umbilical. Por cuestiones laborales, Gustavo que en ese entonces ya no era pareja, no pudo acompañarlo al nacimiento, ni tampoco fueron los flamantes abuelos, que conocieron a los chicos recién a los dos meses, cuando llegaron a la Argentina.

Por su bajo peso, los mellizos estuvieron en incubadora y una vez que salieron de alta fueron llevados al departamento familiar de Miami, donde los esperaban Claudio Borges, entrenador físico, y su esposa. Ellos lo ayudaron a armar las cunas, comprar la ropa y sostuvieron a Ricardo en sus primeras semanas como papá. Luego, llegó el relevo y fue Karina Antoniali, ex esposa de Eduardo (hermano de Ricky) quien lo acompañó, junto con su hija Macarena que en ese entonces tenía cuatro años.

 

Como cuidar a una familia no es fácil, teniendo en cuenta las responsabilidades laborales de Fort, la excuñada del empresario fue quien lo convenció de contratar una niñera que lo ayudara en la diaria con los chicos. Allí fue cunado Marisa López se unió a la familia Fort.

La tía era amiga de la niñera y por eso no dudó en recomendarla. Ricardo, muy cercano y amigo por esos años de Karina, confió en ella y así fue como Marisa comenzó a ser parte de la familia.

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Los hijos de Fort junto a Marisa López, Ricardo y Gustavo Martínez.

Quienes frecuentaron la casa de Fort dijeron al medio Teleshow que ella era “una imagen materna para los mellizos” a quienes “quiere como si fueran sus hijos” y que estaba junto con Gustavo “pendiente de todo”, no solo de Martita y Felipe, sino también de los detalles del hogar y del propio Ricardo. “Vivía cuidando a todos y él tenía agradecimiento por su labor”, aseguraron, sobre todo en los últimos tiempos en los que él estaba mal de salud.

Pese a que Marisa venía del mundo del deporte (había jugado al hockey y participado en la selección, antes de que se llamasen “Las Leonas”), su vocación como niñera se vio reflejada en el amor que les brindó a Martita y a Felipe.

Marisa, que hoy tiene 57, había llegado al seleccionado de hockey sobre césped en 1983 y estuvo en los Juegos Olímpicos de Seúl 1988, donde por primera vez participó en la selección argentina obteniendo el puesto número 7.

Los diarios deportivos de la época la calificaban como una “genio”. Además del hockey, Marisa nadaba y jugaba al tenis. “Era técnicamente perfecta y descollaba en todos los puestos, hasta de arquera. Pero especialmente era valiosa en defensa, porque a todo lo demás le agregaba su gran visión de cancha y una velocidad mental”, decían en el diario La Voz.

 

Marisa, junto con Magdalena Aicega y Vanina Oneto, alzó la medalla dorada en los Juegos Panamericanos de Mar del Plata de 1995. En la cima de su carrera y siendo la capitana del equipo argentino, Marisa López se retiró del hockey.

En varias oportunidades ella viajó a Miami con los chicos o a donde ellos fueran de vacaciones para acompañarlos y cuidarlos desde su rol de niñera. Incluso recibió el 2021 en la ciudad preferida del chocolatero con los mellizos, el tío de ellos, los primos y Rocío Marengo.

Junto con Gustavo es quien se encarga de acompañar a Martita y Felipe en cada jornada. Ella una de las personas que mejor los conoce, ya que los cuidó desde que tienen unos pocos meses y nunca se separó de ellos.

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