En La Perla, el excentro de detención clandestino de Córdoba por primera vez hallaron restos óseo
La causa fue iniciada tras una denuncia presentada por el premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, junto a familiares de las víctimas. Trabaja el Equipo Argentino de Antropología Forense.
La Justicia Federal confirmó un hallazgo restos óseos humanos dentro del predio de La Perla, el excentro clandestino de detención que funcionó en las afueras de la ciudad de Córdoba durante la última dictadura militar. La información confirmada por el juez Hugo Vaca Narvaja.
Según precisó el magistrado, el descubrimiento se enmarca en una causa iniciada hace casi cuatro décadas tras una denuncia presentada por el premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, junto a familiares de las víctimas.
Los fragmentos, que incluyen un fémur y partes de cráneos, fueron detectados por el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) en un sector conocido como “La loma del torito”. Fueron resguardados y serán sometidos a un cotejo genético con el banco de ADN para intentar identificar a qué persona desaparecida pertenecen.
Silvana Turner, integrante del EAAF, explicó que el hallazgo no fue casual, se hizo por la implementación de tecnología de punta, que incluyó “un sistema con imágenes comparadas” que les permitió identificar anomalías en el sedimento que señalaban una potencial alteración del terreno, indicativa de posibles fosas clandestinas. Este método de exploración, calificado como “extraordinario” por Vaca Narvaja, fue clave para iniciar las excavaciones en las más de 3.200 hectáreas que componen el predio.
El rastrillaje intensivo en la zona se había planificado para 70 jornadas de trabajo, y este primer éxito se produjo en las primeras horas de la exploración. El juzgado Federal agradeció públicamente la colaboración prestada por el Ejército Argentino, que facilitó las tareas del equipo forense y, según el juez, “no puso obstáculos” al operativo en el predio.
Este centro clandestino de detención funcionó entre 1976 y finales de 1978, bajo el mando de Luciano Benjamín Menéndez, quien fuera jefe del Tercer Cuerpo de Ejército y uno de los responsables de la represión en los años más sangrientos de la dictadura. Se estima, según el Archivo Provincial de la Memoria, que unas 2.500 personas pasaron por sus instalaciones.

