Es argentino, se fue a Polonia para ser carnicero y ahora gana el triple
El hombre de 28 años se encuentra viviendo en Sieraków desde hace un mes, mientras se encuentra trabajando en un frigorífico. Todos los detalles de la historia, en la nota.
La idea de dejar todo para irse a vivir a trabajar como carnicero en Polonia, no fue de Gerardo Nahuel Quinteros, sino de su suegro Francisco. Al contarle acerca de la propuesta, el joven de 28 años no dudó en emprender el viaje.
Quinteros se encontraba trabajando en la carnicería de Carlitos, ubicada en City Bell, pero, sin embargo, el hombre optó por dejar atrás su vida en Argentina. Para ello, también debió tener una charla con su pareja, quien aún se encuentra viviendo en el país.
Respecto a lo que significó alejarse de Ayelén, su pareja, y de su pequeño hijo, explicó a TN: “Ella me apoya en todo. Siempre vamos para adelante. De todas maneras ya hablé con la empresa para que puedan venir. Me dijeron que tengo que esperar a cumplir seis meses y ahí podrán viajar”.
Luego de cumplir con los requisitos necesarios para poder ir a vivir al extranjero, Gerardo -o "Titi", como lo llaman su gente cercana-, se alistó para comenzar su vida en Polonia.
En una entrevista exclusiva con TN, el protagonista de esta historia contó que, luego de varios meses de espera, finalmente la empresa de reclutamiento le aceptó los trámites correspondientes, por lo que, Quinteros se encuentra viviendo y trabajando en Sieraków desde mediados de mayo.
La llamada que le cambió la vidaMientras el joven se encontraba caminando por Melchor Romero, recibió una inesperada llamada que, de un momento para el otro, logró dar un giro de 180 grados en su vida.
Al recibir la llamada, la empresa le dio algunas especificaciones sobre su contrato: "Nos pagaron los vuelos y también se hicieron cargo del hospedaje y de las comidas durante las horas laborales", explicó Gerardo.
Además, el hombre contó que para poder quedar seleccionado para trabajar en el frigorífico, tanto el como su suegro Francisco, tuvieron que demostrar que tenían experiencia como carniceros.
"Tuvimos que mandar videos para la empresa reclutadora. Querían ver que realmente sabíamos trabajar”, explicó Gerardo, y continuó: “Tengo mucha experiencia en carnicería, en cortar carne principalmente. Le preguntaron a él (Francisco) si conocía a alguien de confianza para venir y bueno, acá estamos".
En cuanto a cómo fue poder irse por trabajo a vivir a Polonia, el hombre explicó que no requirió de muchos pasos: “Hicimos el pasaporte argentino y la empresa nos otorgó una visa por dos años, lo que dura el contrato laboral. Cuando llegamos acá nos dieron el documento para que podamos movernos con tranquilidad”.

