Estudiar oficios, una salida para pelearle a la crisis laboral y económica
Crece la cantidad de personas que se inscribe en cursos de capacitación.
En tiempos de reformas que modifican las relaciones de dependencia y de fábricas que cierran, los oficios asoman como la salida laboral más firme. Por eso, tanto los jóvenes, en sus primeros pasos en el mercado laboral, y asimismo trabajadores con experiencias en otros rubros, se vuelcan cada vez más a este tipo de actividad para subsistir en el presente y con vistas de progreso a futuro.
"Este año tuvimos 600 inscripciones, que representó un récord en los últimos 15 años", señaló Facundo Lancioni, Secretario General de SEDUCA (Sindicato de Educadores Argentinos), que lleva adelante el Centro de Formación Profesional N° 31. El propio Lancioni remarcó que "después de la pandemia comenzó a crecer año tras año la matrícula".
En sintonía, Agustín Lanzieri, referente de Plomeros Sanitaristas, reveló: "Veo mucha más cantidad de instaladores jóvenes en los cursos. Me sorprende ver a muchos chicos. En el último encuentro, que realizamos en Bahía Blanca, participaron 200 personas, de las cuales 15 eran mujeres".
Justamente, Edgardo Tobarba es uno de los tantos recientes inscriptos que se aboca a aprender un oficio, en su caso cerrajería. A sus 60 años, con una vasta trayectoria profesional, decidió instruirse en una ocupación, que percibe como una fuente de trabajo en un corto plazo.
Al respecto, el hombre expresó: "Ya había estudiado oficios anteriormente: plomero, electricidad y gas, y entre los que me quedaba por aprender era cerrajería. Es más artesanal, más delicado, complejo e interesante".
"Una buena opción"
Gabriel también dejó su anterior actividad laboral para dedicarse plenamente a la electricidad. "Me incliné por un oficio porque en la universidad hace unos años, había visto muy poco de la parte práctica y yo buscaba algo que me permitiera trabajar de manera independiente y manejar mis propios horarios y tener un poco de libertad", señaló.
"La electricidad me pareció una buena opción porque ya tenía un mínimo conocimiento, y es un oficio muy amplio que te permite desarrollarte tanto de manera independiente como trabajando para empresas o profesionales como arquitectos", agregó.
El lugar común de quienes desarrollan un oficio desde hace mucho o poco tiempo es que lo ven como una salida laboral con cierta estabilidad. En referencia a ello, Lancioni destacó: "Tener un oficio genera seguridad, y dependiendo el rubro, se sostienen económicamente. La formación constante es vital para ello". En coincidencia, Edgardo consideró que "los oficios son una salida laboral porque no hay nadie que los desarrolle, y siguen siendo necesarios".
Suele decirse que los oficios aseguran un ingreso sustentable y una posible salvación económica. Pero no es tan así. Gabriel desmintió esta creencia: "Si uno se forma bien y gana experiencia y está constantemente formándose nunca va a faltar trabajo. Si te quedás con la electricidad básica domiciliaria no es muy rentable. Depende mucho del momento en el que estés".
"Cuando uno recién empieza, es difícil vivir únicamente del oficio, porque todavía no tenés clientes ni trabajos constantes. En esa etapa conviene tener otro ingreso o un trabajo complementario hasta poder armarse o si tu pareja trabaja, pueda darte la libertad de tener trabajos espontáneos hasta armarse de clientes. Una vez que ya tenés experiencia y una cartera de clientes, sí se puede vivir de este oficio", agregó.
Oficios: manda el contexto
El testimonio del electricista da cuenta de dos factores relevantes en la permanencia y crecimiento de la actividad escogida. Una de ellas es la capacitación constante para mejorar la calidad del servicio, y otro el propio contexto económico.
En este sentido, Lanzieri reveló que "la gente a veces prefiere ver un tutorial y resolver ellos mismos, antes de llamar a un plomero, o prefiere postergar el arreglo lo más posible hasta que cuente con el dinero para hacerlo".
No obstante, en los centros de formación profesional reciben ingresantes en cantidades récord, que superan notoriamente cualquier registro anterior, en las últimas décadas.
Los oficios más elegidos son los vinculados a la tecnología como robótica, programación y desarrollo de aplicaciones, mientras que mantienen su vigencia electricidad y mecánica.

