Murió Tomy, el chimpancé que vivió casi medio siglo en el zoológico de La Plata
El primate fue encontrado muerto por sus cuidadores dentro del recinto donde vivía. No presentaba enfermedades ni síntomas previos y estaba bajo seguimiento continuo de los profesionales, con controles diarios que no habían detectado alertas sobre su salud.
Los amantes de los animales de la ciudad de La Plata se encuentran tristes tras conocerse la noticia de la muerte de Tomy, el chimpancé de 49 años, que vivió casi toda su vida en el zoológico platense, actual Bioparque, y que falleció este miércoles por causas que se investigan.
Fuentes del Bioparque indicaron que el animal fue encontrado sin vida por sus cuidadores dentro del recinto externo donde vivía. Agregaron además que el chimpancé no presentaba enfermedades ni síntomas previos. Se encontraba bajo seguimiento permanente de equipos profesionales y técnicos, con controles diarios que no habían detectado alertas sobre su estado general de salud.
Los cuidadores informaron que durante la mañana el animal había mantenido su comportamiento habitual, ya que se alimentó de forma normal y mantuvo la interacción cotidiana con ellos, sin manifestar cambios en su conducta que anticiparan el desenlace.
El hallazgo del cuerpo del animal se produjo después de las 13, cuando el personal ingresó al recinto para llevarle alimento. Al no responder a los llamados, los trabajadores dieron aviso inmediato al Servicio Veterinario, que al llegar al lugar constató formalmente el fallecimiento.
Casi medio siglo en el Bioparque
Por otra parte, Tomy pertenecía a la especie Pan troglodytes, nació en 1977 y llegó al Zoológico de La Plata en enero de 1980, cuando tenía tres años, tras haber integrado el Circo Tihany, por lo que fue parte de un intercambio de animales con ese circo.
Durante 46 años vivió en el predio platense y, según destacaron desde la institución, fue parte central de su historia y del proceso de transformación hacia el actual modelo de Bioparque.
La historia de Tomy y su cuidador
Cuando Tomy llegó a La Plata, Martín Davids, que trabajaba como guía desde hacía años, se convirtió en su cuidador y lo acompañó durante más de cuatro décadas, y dijo que Tomy nunca pudo aprender a comportarse como chimpancé, ya que no se crió dentro de un grupo social de su especie y no incorporó las conductas necesarias para la vida en comunidad.
El cuidador intentó suplir esa ausencia por vínculos humanos, aunque siempre sostuvo que no podían reemplazar el aprendizaje entre pares. Las dificultades para socializar derivaron en episodios de extrema violencia, ya que en 2004 fue atacado por primera vez por otros chimpancés y, en 2005, sufrió una agresión que puso su vida en riesgo, por lo que debió ser operado tras recibir lesiones graves.
Davids luchó para que lo declaren "sujeto de derecho para su resarcimiento" con el objetivo de garantizarle un trato digno incluso después de su fallecimiento.
Aunque se jubiló en 2014, continuó ligado al Bioparque como presidente de la Fundación Zoo Arca de La Plata. Tiempo antes había impulsado el traslado de Tomy y de la chimpancé Judy al santuario de Sorocaba, en Brasil, algo que no se concretó pese a la documentación presentada.

