Omega-3: un gran aliado para cuidar la salud del corazón
Es uno de los nutrientes más beneficiosos para proteger las funciones cardiovasculares. En qué alimentos se encuentra y cuál es la dósis diaria recomendada.
La alimentación y la salud cardiovascular están estrechamente vinculadas. Algunos nutrientes que se encuentran en las comidas ayudan a mejorar y cuidar el funcionamiento del corazón, mientras que otros lo perjudican y hasta pueden contribuir al desarrollo de enfermedades peligrosas. Entre los más beneficiosos se destacan los ácidos grasos omega-3.
Los nutricionistas y cardiólogos suelen remarcar la importancia de una dieta sana en el cuidado de la salud cardiovascular -entre otros factores incidentes- y el Omega-3 es uno de los mejores aliados en este sentido.
“Cuando hablamos de Omega 3 nos referimos a ácidos grasos poliinsaturados que son fundamentales para el organismo y que han estado en la mira durante mucho tiempo debido a sus grandes beneficios”, explica la doctora Virginia Busnelli (M.N. 110.351), especialista en nutrición.
¿Por qué son beneficiosos los ácidos grasos Omega 3?Los ácidos grasos Omega 3 ayudan a reducir los niveles de triglicéridos en sangre, lo que reduce el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares. Además.tienen numerosas funciones en el organismo: “Colaboran con un buen funcionamiento de nuestras membranas celulares, lo que estaría relacionado con muchos otros beneficios, como por ejemplo, mayor síntesis proteica o impacto positivo en la función cognitiva, también posee función energética, está involucrado en nuestra visión, en la regulación de genes y tiene un potente poder resolutivo de inflamación”, explica la nutricionista.
Los especialistas en salud suelen decir que los Omega 3 “son esenciales”. Esto quiere decir que como el cuerpo no tiene la capacidad para producirlos, dependemos de su consumo externo. “Dentro de este grupo podemos encontrar al Ácido Ecosapentaenoico (EPA), Ácido Docodapentaenoico (DHA) y Ácido Alfalinolenico (ALA). Técnicamente hablando podríamos decir que ALA es el único esencial, ya que gracias a ciertos caminos y procesos metabólicos podemos generar EPA y DHA a partir de ALA”, detalla la médica.
A los dos primeros se los puede encontrar en alimentos como salmón, caballa, atún, sardina y suplementos de aceite de pescado, es por ello que organizaciones de la salud recomiendan el consumo periódico de estos alimentos.
Para poder cubrir la dosis diaria aconsejada para asegurar su conversión y contar con la cantidad suficiente de estos ácidos grasos en el organismo, la nutricionista recomienda consumir 20 gr de nueces; 10 gr de semillas de chía o lino molidas y/o 5-10 ml de aceite de lino o chía.
Los ácidos grasos omega-3 también se pueden obtener de de los mariscos y crustáceos, aceite de soja y canola y verduras de hoja verde.
Asimismo, los Omega-3 poseen propiedades antiinflamatorias: “Una alimentación pobre en nutrientes y alta en azúcares y grasas de no muy buena calidad, la falta de movimiento y descanso, el estrés diario pueden contribuir a la generación de sustancias proinflamatorias”, advierte la experta y agrega que es necesario seguir “dietas ricas en vegetales y fibra, con una adecuada cantidad de proteínas y calorías diarias, el consumo de alimentos antioxidantes y antiinflamatorios y un correcto equilibrio entre Omega 3 y Omega 6”.

