Por Leonardo Schwarz
paranormal@cronica.com.ar

Dormir es algo muy placentero y hasta necesario para la buena salud. Es común experimentar sueños y pesadillas mientras descansamos. ¿Es normal?, se pregunta un alto porcentaje de la población. La ciencia trató de responder a esa pregunta y esto es todo lo que se sabe acerca de por qué soñamos y tenemos pesadillas: los sueños están llenos de misterios, pueden representar nuestros miedos o las situaciones más extrañas, pero hay varias razones por las que tu cerebro crea esas imágenes mientras duermes. Si bien algunos dejan sensaciones maravillosas y te permiten despertar con suma alegría, existen otros un poco más maliciosos. Es común despertarse en la mitad de la noche y encontrarte con una situación irreal, en la que resulta imposible moverse, gritar o pedir ayuda. A veces hasta parece imposible respirar, sintiendo además un peso en el pecho. Lógicamente la cuestión se puede agravar al sentir una presencia muy negativa sobre la cama. Estos síntomas son claros ejemplos de lo que se conoce como el síndrome de "la vieja bruja" (Old Hag). Este fenómeno afecta a miles de personas, manifestándose como una experiencia aterradora para el que lo sufre.

Esta situación genera sensaciones encontradas en las víctimas, que tienen diversas reacciones. Algunas personas creen que no es más que un sueño o una pesadilla terrorífica. Otras personas permanecen convencidas de que fueron atacadas por una entidad sobrenatural, afirmando además que su “agresor” en realidad es un fenómeno externo y de un estado producido por el subconsciente.

Lógicamente, como en cualquiera de estos casos, existen los escépticos. Hay un grupo de expertos que rechaza la teoría de lo paranormal y lo vincula directamente a los pensamientos, imágenes y sensaciones liberados por el subconsciente de una persona. En medio de ese tire y afloje por conocer la verdad, la única realidad es que el estado de sueño es un fenómeno que tiene muchas situaciones sin respuesta. Esto se debe a que en todo el globo terráqueo, y con el correr del tiempo, los aspectos fisiológicos de la parálisis del sueño siguen siendo los mismos, independientemente de la raza, la religión o la cultura del damnificado. Son las interpretaciones casi incontables de estos síntomas los que hacen que la parálisis del sueño sea uno de los fenómenos paranormales más temidos por la población mundial.

Consultá a un especialista

Es necesario remarcar que si una persona sufre la parálisis del sueño lo primero que debe es averiguar los detalles acerca de historia médica, trastornos en el sueño, el estilo de vida y demás. Una de las preguntas que hay que hacernos es si la parálisis del sueño se inició con anterioridad o posterioridad a un determinado suceso que quedó grabado a fuego en nuestra mente. También es necesario entender cuántos episodios de la parálisis del sueño se experimentaron, cuándo empezaron y si algún familiar cercano también sufre el mismo fenómeno. En muchas ocasiones la parálisis del sueño puede tener una explicación médica, pero en otros muchos casos no tiene explicación científica, siendo lo desconocido nuestra peor pesadilla.

Detalles

Está clínicamente comprobado que todos los sentidos naturales del individuo permanecen en pleno funcionamiento mientras ocurre. Es decir el olor, el gusto, el tacto, el oído y la vista, pero aumenta el terror del momento. Durante el sueño REM el metabolismo es más lento, por lo que merma el ritmo cardíaco, así como también la presión arterial y la frecuencia respiratoria. Junto con todo esto viene la parálisis muscular, siendo todos estos mecanismos de seguridad para evitar lesiones durante el estado de sueño. Con el latido del corazón y la frecuencia respiratoria reducida la víctima experimentará la sensación de presión en la pared torácica y dificultad para respirar.

La mirada de distintas culturas

Este diagnóstico genera malestar en todo el planeta, aunque en muchas sociedades anglosajonas la parálisis del sueño se conoce como el síndrome de “la vieja bruja”, donde la víctima se despierta con una sensación de terror y sin poder moverse. Distintos países tienen su creencia y, en consecuencia, hacemos un breve repaso. En la cultura china se conoce como “fantasma sobre el cuerpo” o “fantasma en la cama”; en la coreana se asocia con fantasmas o espíritus que se colocan en la parte superior o presionando el pecho de la víctima con el afán de no dejarla respirar; distinta es la apreciación en Camboya, donde la víctima suele pensar que está despierta, pero incapaz de moverse o emitir sonidos.

En Nigeria la consideran común y con frecuencia se hace referencia en las comunidades africanas como el “Diablo en la espalda”; en Vietnam significa que la víctima es sujetada por un fantasma o por una sombra; en Islandia se cree que un duende o súcubo (normalmente una mujer) causa las pesadillas; en tanto, otras culturas europeas tienen variantes del mismo folclore, pero con diferentes nombres. En Fiyi se interpreta como un ser poseído por un demonio, agregando que en muchos casos este ser puede ser el espíritu de un difunto pariente que volvió para terminar algo pendiente o simplemente necesita comunicar una noticia importante para los familiares; en México también existe esta teoría, y se cree que es causada por el espíritu de una persona muerta. Según los norteamericanos, este fantasma en particular se acuesta sobre el cuerpo de la víctima para dormir, sin permitirle a la víctima moverse.

Explicaciones paranormales

El momento en el que dormimos es cuando más desprotegidos nos encontramos, por lo que un alto porcentaje de la sociedad sostiene que las visitas del más allá se producen durante el sueño. Por eso los expertos en los episodios paranormales aseguran que algunas personas que experimentan la parálisis del sueño están siendo sometidas por entidades negativas.

Según diferentes relatos, hay espíritus que optan por el asalto psicológico o físico contra la víctima. Algunas personas incluso dicen ser abusadas sexualmente por una fuerza desconocida, comúnmente conocidos como “íncubos”. Un íncubo es un demonio en forma de macho que asalta sexualmente a las mujeres mientras duermen. (Un súcubo es un demonio hembra). En ese contexto, la abducción extraterrestre es otra de las posibles teorías para explicar la parálisis del sueño, debido a que muchos informes sobre abducciones comienzan cuando la víctima cae en el sueño, despertándose incapaz de moverse, sintiendo una presencia en la habitación o viendo seres cerca suyo, con el agregado de que cuando abre los ojos solamente dispone de vagos recuerdos acerca de lo sucedido con anterioridad.

En consecuencia, muchas de estas personas tratan de recordar estas experiencias utilizando la hipnosis, ya que la víctima vuelve al inicio de la parálisis o del “secuestro”. Algunos aseguran que son llevados a otros sitios, mientras que también existen versiones de gente que es buscada por seres de ojos grandes y mirada malvada.