Por Daniel Beylis
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En el corriente siglo, el Reino Unido de Gran Bretaña comandó un informe y descartó en varias oportunidades la presencia de extrañas aeronaves espaciales en su territorio, a tal punto que el servicio de inteligencia dejó de recibir informes sobre avistamientos.

De todas maneras, esa decisión poco democrática no terminó el debate. Al contrario, el tema nunca se acalló. Incluso, y a pesar del cierre del departamento que estudiaba los fenómenos OVNI, que se produjo en 2009, en las islas se siguen difundiendo evidencias sobre la existencia de naves extraterrestres en su espacio aéreo.

Un claro ejemplo es el video que fue grabado en el distrito inglés de Wycombe, cerca de una base de la Real Fuerza Aérea Británica (RAF), que muestra a un objeto volador evolucionando en el cielo, mientras dejaba de atrás de sí un llamativo rastro blanco.

¿De qué se trató?

Lucas Budel, un joven de 19 años, tomó una filmación que muestra un misterioso objeto volador no identificado. “Estaba sentado en mi habitación frente a mi ordenador cuando vi una luz extremadamente brillante que caía del cielo. Inicialmente pensé que era un meteorito cayendo, lo cual es bastante inusual de ver, hasta que se detuvo por unos segundos y se fue”, inició su relato en el Tabloide, un medio de su territorio, con el atenuante que a medida que el video se volvió viral, la mayoría de los internautas argumentaron que se trataba de un OVNI de origen extraterrestre. Según expertos en la materia, el misterioso objeto que se puede ver en las imágenes realiza algunos inusuales movimientos en el cielo, algo que ninguna aeronave conocida puede hacer con la tecnología actual.

Siempre hay incrédulos

Como en muchas otras oportunidades, siempre existe un grupo minúsculo de desconfiados. En esta ocasión muchos aseguraron que el objeto podría ser en realidad una nave espacial militar secreta, creada por hombres, pero con tecnología alienígena. Sin embargo, después de analizar el vídeo, el joven que filmó y se encargó de hacer trascender las imágenes sugirió que tal vez el OVNI podría estar ocultándose en el interior de una nube eléctrica. “La mejor manera de describirlo era como una nube eléctrica que se movía en direcciones alternas continuamente. En un momento dado parecía como si saltaran chispas rojas o electricidad. En otro punto, parecía que lo que sea había perdido su potencia y comenzó a caer al suelo antes de que los ‘motores’ se encendieran nuevamente”, agregó Budel.

Nubes electrificadas

¿Nubes electrificadas? Aún así, la incertidumbre y los testimonios no se detuvieron ahí. El joven británico también dijo que fue testigo de cómo el OVNI se dividió en dos, convirtiéndose en dos cuerpos de luz separados.

“Estoy seguro de que fue un fenómeno extraño, ya sea una tormenta eléctrica, pruebas militares o algo extraterrestre. Parecía una nube eléctrica vaporizante. Alguien también dijo que podría ser un drone, pero por lo que vi no parecía nada de eso. Nunca he visto algo como esto, específicamente en mi zona”. Claro que los escépticos tienen una opinión diferente a la ofrecida por los teóricos de la conspiración, y creen que se trató de una nube cargada de electricidad.

Al parecer, cuando el suelo está caliente, a su vez recalienta el aire sobre él. Este aire cálido se eleva y a medida que el aire asciende, el vapor de agua se enfría y forma una nube. Cuando el aire continúa aumentando, la nube se hace cada vez más grande.

En la parte superior de las nubes, la temperatura está por debajo del punto de congelación y el vapor de agua se convierte en hielo. Ahí, la nube se convierte en una nube tormentosa, muchos diminutos fragmentos de hielo chocan entre sí mientras se mueven. Todas estas colisiones causan una acumulación de carga eléctrica.

Esa cuestión de vivir negando

A pesar de que la ovnilogía (o la versión castellanizada del inglés, la ufología), es una ciencia que se ocupa de estudiar los inexplicables fenómenos que se observan en la atmósfera de nuestro planeta y que no se corresponde con ninguna de las aeronaves que han sido fabricadas por el hombre desde los albores del siglo XX.

Aún así, son muy pocos los gobiernos del mundo que han reconocido la existencia de naves extraterrestres recorriendo nuestra atmósfera, e incluso fuera de ella. En verdad, el Reino Unido ha seguido la misma línea de argumentación de la NASA, la agencia aeroespacial estadounidense que, a lo largo de casi 70 años, desde aquel incidente ocurrido 10 de julio de 1947 cuando una extraña nave extraterrestre cayó en Roswell, Nuevo México, Estados Unidos, inició la historia de los "platillos voladores", apenas un puñado de gobiernos dio asidero a estas historias..

El hecho que se conoció días atrás en el condado de Wycombe, cerca de una base de la Real Fuerza Aérea Británica (RAF), ratifica que, a pesar de haberse probado la imagen, y de que otros testigos también dijeron haber visto lo mismo, los militares británicos guardaron un implacable silencio y se mantuvieron en la postura de que todo lo referido a los OVNIS es mentira.