La tecnología tuvo el momento más esperado de todos los años. Días después de que Donald Trump la intimara a comenzar a producir en el país para evitar los altos aranceles a la importación de productos de China, la compañía Apple presentó sus nuevos productos, entre ellos, su nave insignia: el iPhone.

En su sede central de Cupertino, en California, las autoridades del gigante tecnológico develaron el misterio y mostraron al mundo los iPhone XS y XS Max que, entre otras innovaciones, presentan una pantalla cubierta por un nuevo tipo de cristal y protección especial ante líquidos.

"Hoy llevamos el iPhone X al siguiente nivel. Les presento el que es, de lejos, el iPhone más avanzado que jamás hayamos creado", afirmó el presidente ejecutivo de la empresa, Tim Cook.

Ante los ojos del mundo, anunció que el iPhone XS tiene una pantalla de 14,7 centímetros con tecnología OLED, que incrementa el contraste y el brillo con respecto a las pantallas tradicionales LCD.

Luego, llegó la versión superadora, el XS Max, con una pantalla de 16,5 centímetros, la más grande producida por la compañía.

Las mejoras

El tamaño no es el único avance que presentan estos teléfonos. También ofrecen mejoras en cuanto a la reproducción de imágenes, altavoces con mayor amplitud de sonido estéreo y un incremento de la velocidad del sistema de reconocimiento facial.

En cuanto a la protección para el agua, estos aparatos no se arruinan si son bañados incluso con cerveza, ya que fueron testeados con todo tipo de líquidos: ni cayendo a una pileta, debido a que pueden pasar cerca de media hora sumergidos a dos metros de profundidad.

Además, fue presentado el teléfono iPhone XR, una versión más económica del iPhone 8, que cuenta con nueva tecnología.

El superreloj

Otro de los productos que ayer mostró Apple está su nuevo reloj inteligente, Watch Series 4, que es ocho veces más rápido que su predecesor, tiene más volumen para escuchar las llamadas que reciba y hasta podrá detectar caídas de quienes lo lleven.

En ese sentido, el director de Operaciones, Jeff Williams, detalló que el dispositivo detectará movimientos del brazo y que si luego de un minuto no registra cambios, llamará de manera automática al servicio de emergencias.

También se dará cuenta de caídas en la frecuencia cardíaca y del latido irregular del corazón, podrá hacer electrocardiogramas y calcular las pulsaciones con sólo colocar un dedo en sus electrodos.

En Estados Unidos, este superreloj costará entre 399 (15661 pesos) y 499 dólares (19461).