La mamá de Javier Naselli arremetió contra Vicky Xipolitakis por no poder ver a su nieto
Teresa, madre del empresario, salió a bancar los dichos de su hijo tras revelar que no puede ver a su primogénito, Salvador, por culpa de la mediática. Leé más en la nota.
Luego de que Vicky Xipolitakis tirara la casa por la ventana por el cumple número dos de su hijo Salvador Uriel, comenzó una fuerte guerra con Javier Naselli, padre de su pequeño.
Hace poco dÃas, el empresario dialogó con La Nación y reveló que no ve a su primogénito por culpa de la mediática. "Siento que han cooptado a mi hijo, no lo puedo ver. Hace tiempo que estoy en esta lucha intentado poder establecer el vÃnculo, que él tenga una identidad, que pueda ejercer sus derechos de ver y conocer a su papá", expresó.
A pesar de que en marzo de este año la Justicia decidiera que Naselli se volviera a vincular con el niño, eso no sucedió. Ahora fue su madre Teresa quien escribió una sentida carta para su nieto y fue leÃda en "Los Ãngeles de la Mañana": "Feliz cumple Salvador, prometo un dÃa darte un abrazo grande y dejarte saber que todo lo que tu familia del lado paterno te ama. Mi querido y adorado nietito, deseo estar con vos en tu segundo cumpleaños. En el primero solo te vi en revistas, televisión y todos los medios. Entonces me dije, ‘en el segundo voy a estar a tu lado’, y otra vez no es asÃâ€.
Â
Luego se lamentó por no poder tener vÃnculo con él como con sus otros nietos: "Yo sé que con la edad llega la nostalgia de algunas cosas que se fueron, pero un nieto es sangre de tu sangre; vos sos mi herencia. Le pido a Dios que me dé tiempo de encontrarnos. A mis otros nietos los tuve tiernamente en mis brazos, eran como amores nuevos que llegaban. En los nietos se nos devuelve todo lo que sutilmente fuimos perdiendo con la vidaâ€.
Por último hizo referencia al enfrentamiento de Javier y Vicky, el cual impidió que pueda pasar tiempo con él: "Ni una caricia ni una canción de cuna para hacerte dormir cerca de mi corazón hasta verte dormir plácidamente. No pude cambiar tu pañal, ni darte el biberón, ni darte la mano cuando empezaste a caminarâ€.