"Bestia": la macabra historia de una chilena que entrenaba perros para torturar en la dictadura de Pinochet
Una de las nominaciones que llamó la atención fue la del mencionado cortometraje chileno, el cuál está inspirado en Íngrid Olderöck, una torturadora de la época de Augusto Pinochet.
A principios de mes se conocieron las nominaciones a los Premios Oscar, que por ejemplo tuvo como protagonista al éxito de Netflix “No Mires Arriba”, nominada a “mejor película”. Sin embargo, en la categoría de “cortometraje de animación”, sorprendió la presencia de una producción chilena, de nombre “Bestia”.
Se trata de un “corto” de 16 minutos de duración y que está basado en una historia real. Estamos hablando de Íngrid Olderöck, apodada “la mujer de los perros”, estuvo al frente de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) durante parte de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990).
Siendo oficial de Carabineros, perpetró reiteradas violaciones a los derechos humanos, como torturas que involucraban adiestrar perros para que abusen sexualmente de los prisioneros/as. Su historia fue la que inspiró a la creación de Hugo Covarrubias y Martín Erazo, aunque, según el propio director, no se trata de un filme biográfico.
Torturas inimaginablesSegún varios testimonios, la práctica más distintiva que esta mujer utilizaba contra los prisioneros incluía la participación de perros. La acusan de haber adiestrado perros para abusar sexualmente de las víctimas, cosa que era moneda corriente en “Venda Sexy”, una casa de dos pisos ubicada en un barrio de clase medio en Santiago de Chile. Este lugar habría sido el centro de operaciones de Olderöck.
Para muestra un botón, Beatriz Bataszew, una sobreviviente de dicha vivienda, denunció la utilización de los mencionados animales en los métodos de tortura, a los que agregó colgamientos, ahogamientos, simulacros de fusilamiento, embarazos forzados, abortos forzados o descargas eléctricas en los genitales.
En cuanto a la “mujer de los perros”, tuvo que dejar su cargo en 1981 cuando fue víctima de un atentado en su contra y recibió un disparo en la cabeza. Aunque sobrevivió, las secuelas físicas no le permitieron seguir ejerciendo su rol. Años después, negó todas las acusaciones en su contra y nunca fue sometida a un proceso judicial.
Nominada a los Premios OscarAdemás, la periodista Nancy Guzmán, autora de libro “Íngrid Olderöck, la mujer de los perros”, pudo entrevistarla en varias oportunidades y aseguró que “ella era como un comando en sí misma. Era especialista en tiro, en paracaidismo, en artes marciales, en equitación y en adiestramiento de perros”.
“Hay exdetenidas que sufrieron esa tortura o que vieron lo que les pasó a otros. Todas recuerdan que una de las jóvenes, Marta Neira, llegó llorando desesperada y destruida porque fue víctima de la violación del perro. Días después, Marta desapareció”, agregó.
Por su parte, como parte de uno de estos diálogos, Olderöck le confesó que “yo soy nazi desde pequeña, desde que aprendí que el mejor período que vivió Alemania fue cuando estuvieron los nazis en el poder, cuando había trabajo y tranquilidad y no había ladrones sinvergüenzas”.
Nominado a “mejor cortometraje animado”, competirá contra cintas como la rusa Box Ballet, Robin Robin de Reino Unido y El limpiaparabrisas de España.

