Ni alitas ni pechuga: la parte del pollo ideal para hacer patitas caseras, crocantes y saludables por menos de $4000
¿No sabes qué cocinarles a los chicos de la familia? Con pocos ingredientes y un corte de pollo muy económico podés preparar unas patitas tiernas por dentro y crujientes por fuera, mucho más sabrosas y sanas que las industriales.
Encontrar platos que les gusten a los chicos puede ser un verdadero desafío. Muchas veces, lo que es saludable no les atrae y lo que prefieren no siempre es la mejor opción para todos los días. Por eso, lograr un equilibrio entre sabor, nutrición y practicidad se vuelve clave a la hora de pensar el menú familiar.
En ese contexto, las patitas de pollo o nuggets se convirtieron en una de las comidas favoritas. Fáciles de comer, de sabor suave y con textura crujiente, son una opción infalible que rara vez falla en la mesa. Además, se pueden acompañar con arroz, puré, ensaladas o simplemente con aderezos.
A diferencia de las industriales, existe la posibilidad de prepararlas caseras con ingredientes frescos y económicos. Por ejemplo, existe la posibilidad de usar una pieza de pollo sabrosa, rendidora y muy accesible que se consigue en cualquier carnicería o supermercado.
¿Cuál es la pieza de pollo ideal para hacer patitas caseras por menos de $4000?Dentro de la amplia variedad de cortes disponibles en el mercado frigorífico, la pata muslo se destaca como una de las opciones más elegidas. Lo más destacado es que este corte de granja combina un precio accesible con importantes beneficios nutricionales, lo que lo convierte en una excelente alternativa frente al aumento generalizado de los alimentos.
Su principal ventaja es la cantidad de carne magra que ofrece, con bajo contenido graso y gran versatilidad en la cocina. De hecho, puede prepararse a la plancha, al horno, deshuesado o en cacerola, y se adapta fácilmente a múltiples guarniciones. Además, su sabor suave la hace ideal tanto para adultos como para chicos.
Ubicada en la parte inferior del muslo, por debajo de la articulación de la rodilla, suele cocinarse con piel para aprovechar mejor su jugosidad. Sin embargo, retirarla es una opción válida para quienes buscan un plato más liviano. Como todo corte de pollo, su uso es amplio y va desde comidas diarias hasta recetas más elaboradas.
La pata y muslo es una de las partes más sabrosas y versátiles del pollo, se consigue fácilmente en carnicerías, granjas y supermercados, y suele tener un precio accesible. Sin embargo, quienes usan Cuenta DNI pueden obtenerla a un valor aún más conveniente gracias al 35 % de reintegro que ofrece la billetera virtual del Banco Provincia.
Con esta promoción, el kilo baja de $2.600 a poco más de $1.690, con un reintegro de $910. Dada la costumbre argentina, existe la posibilidad de conseguirlo con ofertas, por ejemplo: 3 kilos por $8000, cifra que disminuiría a $5.200 con la app del Banco Provincia.
El beneficio se incrementa en compras de $20.000 o más, alcanzando un tope de devolución de $6.000 por persona y por fin de semana. Para acceder, es clave pagar con “Pagar QR”, “Link de pago” o “Clave DNI” en comercios adheridos.
El reintegro se acredita en la cuenta vinculada dentro de los 10 días hábiles. Es importante saber que este descuento no es acumulable con otras promociones y no aplica si se abona con tarjeta, transferencia o apps como Mercado Pago. Una oportunidad ideal para ahorrar en la compra de carne.
- 1 kilo de pata y muslo
- 150 gramos de pan (usar unidades “viejas” o duras que hayan quedado)
- 3 huevos (1 para ligar ingredientes y 2 para rebozar)
- 1 cucharadita mostaza
- 1 pizca Pimentón
- 1 pizca pimienta negra
- 1 cucharada sal
- 50 mililitro de leche
- Pan rallado cantidad necesaria para rebozar
1- Para empezar, poner la pata y muslo de pollo a hervir en abundante agua con sal y un toque de pimienta. Dejar cocinar hasta que la carne esté bien tierna. Cuando estén en su punto óptimo, colar y dejar enfriar. Finalmente, separar las partes magras de los huesos.
2- Antes de comenzar con la mezcla que rellenan las patitas, hacemos un pan rallado casero. Para ello, tomar las unidades que hayan quedado viejas y procesar con minipimer o licuadora. En caso de no contar con estos electrodomésticos, existe la posibilidad de formarlo con el tradicional rallador de queso.
3- Cuando tengamos pollo y pan, en un recipiente amplio, colocar la carne con el huevo, la cucharada de mostaza y la leche. Mixar hasta que se forme una “pasta” y agregar el procesado del paso dos con una pizca de sal. Integrar todo hasta que quede como una masa.
4- Separar bolitas del tamaño de una pelotita de metegol más o menos. Luego, aplastar con la mano y cortar con molde o a ojo. Lo que sobra, se agrega de vuelta al molde para nivelar bien el grosor y que quede pareja. Se debe intentas que quede de un dedo de alto (aproximadamente), ya que al cocinarse pierden tamaño.
5- En un bolws, agregar 2 huevos con sal, pimentón y ajo. En otro poner el pan rallado “industrial”. Acto seguido, pasar los bocaditos de pollo por el huevo y el rebosado. Poner en una bandeja, dejando un espacio entre cada unidad, y mandar a heladera por unos 15 minutos.
6- Para cocinar, simplemente poner aceite en una sartén. La cocción es vuelta y vuelta o hasta que estén doradas.

