Un estudio dirigido por Whale and Dolphin Conservation y con participación de las universidades de St Andrews y Exeter, en el Reino Unido, reveló que los delfines aprenden unos de otros a hacer trucos tales como, por ejemplo, "caminar" sobre la superficie del agua apoyándose en su cola.

Durante la investigación, los científicos descubrieron que en su área de estudio había inicialmente un solo delfín llamado Billie, capaz de realizar tal truco.

Aparentemente, lo había aprendido tiempo atrás cuando estuvo en parque de Adelaida, Australia. Billie llegó a dominar la técnica por sí mismo, observando a otros delfines en el lugar. Tras ser liberado, siguió haciéndolo regularmente, y para 2011 otros nueve delfines ya copiaban sus destrezas.

Por desgracia, los científicos revelaron que desde entonces ha disminuido en el área el número de delfines capaces de aprender habilidad, lo que significa que la tendencia fue temporal.