En 2010, Ardi Rizal se hizo famoso. Tenía sólo dos años y fumaba decenas de cigarrillos por día. El tiempo pasó y el pibe indonesio logró abandonar el vicio y aunque el daño que el tabaco le pudo haber provocado sea muy difícil de revertir, hoy vive una infancia como la del resto de los chicos de su edad. Sin embargo, ya tiene un sucesor.

Otro pibito, de dos años y medio, llamado Rapi Ananda Pamungkas, a quien todos conocen como Rap, es capaz de fumar hasta 40 cigarrillos en un día. Oriundo de Sukubami, en Indonesia, el niño adquirió este hábito hace algunos meses y, desde entonces, se lo puede ver a toda hora con un pucho en su boca.

Según trascendió, comenzó a fumar luego de ver a otros menores, por lo que juntaba las colillas que encontraba en el suelo e intentaba imitarlos.

Poco después, cuando ya se había enviciado, empezó a pedirles cigarrillos a todas las personas con las que se cruzaba. En general, nadie le daba mucha importancia, por lo que Rap se volvió agresivo y hacía berrinches cada vez que no podía conseguir su "meroko", como llaman en Sukubumi a los cigarrillos.

Caprichoso

Tan encaprichado estaba con su deseo de fumar, que su propia madre, Maryati, de 35 años, reconoció que tiene que comprar dos paquetes por día. Si no lo satisface, el chiquito enloquece. "Mi hijo está acostumbrado a fumar mientras toma café y come pastel", contó la mujer, quien detalló que "fuma todos los días desde hace unos dos meses". "Si no le doy un cigarrillo, se vuelve loco", expresó.

En ese sentido, agregó que para ella es difícil prohibirle que fume, ya que el nene es capaz de "llorar todo el día". "Si Rap no consigue cigarrillos no puede dormir, comienza a llorar y llorar", siguió Maryati a la vez que agregó que se trata de un vicio "caro", ya que "puede fumar 40 veces por día".

Aunque para muchos en la zona la situación ya se volvió común, los padres reconocen que, pese a todo, deben llevarlo al médico para tratar de revertir este desagradable hábito.