La conmoción se acrecienta en Santiago del Estero. Todos hablan de los extraños episodios que sufren las alumnas de entre 17 y 19 años de la escuela del paraje Varas Cuchuna, ubicado a 45 kilómetros de Los Telares, departamento Salavina. Se desmayan y caen de espalda. Algunas arquean sus cuerpos, sólo apoyan los talones y la nuca y quedan rígidas. Otras, se mueven descontroladamente, a tal punto que entre seis personas no pueden inmovilizarlas, mientras emiten sonidos guturales incomprensibles. Sin embargo, quince minutos después, no recuerdan nada y su vida sigue normalmente.

En las últimas horas se conoció que otras dos estudiantes sufren los mismos síntomas, que se inician con dolores de cabeza y náuseas y sólo se producen en el establecimiento escolar, por lo que ya son ocho las jóvenes que clínica y neurológicamente están normales, tal como develaron los estudios médicos realizados por el doctor David Maldonado en cuatro de las ocho estudiantes.

La comunidad habla de brujerías, magia negra y "trabajos" realizados por curanderos, en la unidad educativa. En este sentido, las alumnas revelaron a sus familiares que hay un aula que les "genera terror". "Nadie quiere entrar ahí", le contó una de las estudiantes a su hermana.

En el marco de las creencias supersticiosas, la comunidad escolar asegura que el "trabajo" de personajes ligados al mundo del esoterismo podría haber sido realizado en ese lugar, con alguna "mala intención" y que provocaría los desmayos y extrañas posiciones del cuerpo de las jóvenes que son de los parajes Varas Cuchuna, Guerra y Carreta Paso, todos del departamento Salavina.

Las alumnas están bien de salud, lo que abona la teoría de la gente que busca un fundamento en las brujerías. Sin embargo, la ciencia tiene su sospecha. Podría tratarse de una histeria colectiva, que se caracteriza por frecuentes cambios psíquicos y alteraciones emocionales que pueden ir acompañados de convulsiones, parálisis y sofocaciones. La histeria podría surgir a causa de una situación de estrés, reveló el doctor Maldonado.