Una peculiar forma de promocionar su local tiene el dueño de una café en Tailandia. La rebaja en la bebida deseada se logra previamente metiéndose en un ataúd.

Una colegiala probando el ataúd.

El dueño es el profesor e investigador social tailandés Veeranut Rojanaprapa, y su objetivo es enseñar a los habitantes de su país, donde el 90% de la población es budista, los beneficios de tomar "conciencia de la muerte".  

El café en Bangkok.
Deme un "Doloroso" con leche descremada por favor.

Más allá de ofrecer tragos con café y helado con nombres como "Muerte" o "Doloroso", uno de los trucos del establecimiento es proponer a los clientes meterse en un ataúd durante unos minutos con la tapa cerrada para obtener un descuento en la bebida que ellos elijan.

Un osado cliente se animó al reto.

El bar ubicado en Bangkok es furor y causa, sobre todo, el morbo de los más jóvenes y estudiantes de la zona.

Dulce con forma de calaveras.