Las 16 cirugías a las que fue sometido para sacarles las impresionantes verrugas de sus manos y de sus pies le cambiaron la vida y le devolvieron la felicidad a Abul Bajandar, de Bangladesh, quien era conocido como el "hombre árbol". Sin embargo, la alegría se convirtió en preocupación.

El hombre notó que las verrugas volvían a crecer, por lo que teme que continúen su desarrollo. "Poco a poco vuelvo a recordar las sensaciones que tenía antes de que a los 15 años mis manos empezaran a llenarse de verrugas", contó. Por eso, después de mucho sufrimiento y discriminación, Bajandar, de 28 años, se sometió a numerosas operaciones, gracias a las que pudo volver a hacer las cosas que quería: "Estaba bien después de la que creí que era mi última operación hace seis meses. Al menos, podía utilizar una cuchara para comer por mí mismo".

Sin embargo, la felicidad no es completa, ya que, poco a poco, las verrugas, producto de una enfermedad sin cura, regresaron y amenazan con volver a convertirlo en el "hombre árbol".