Bruce Downer estuvo 23 años casado con una mujer hasta que en 2017 se divorciaron y ella le confesó que era lesbiana. Lejos de sorprenderse, el hombre lo tomó con calma pero poco tiempo después, su hijo Tyler le contó que era homosexual y eso sí que lo dejó anonadado.

Días después de esta situación, el hombre aprovechó ese trampolin para "salir del closet" y hablar con su primogénito y contarle sus gustos por las personas de su mismo sexo. 

Tras trascender su historia, Bruce le dio una entrevista a The New York Post en la que relató "la mentira" que vivió por el sólo hecho de mantener unida la familia.

También le manifestó al diario que luego de mucho tiempo, "no se odia a si mismo y está muy feliz" y que ama la persona que es.

Luego de dar entrevistas para algunos medios yanquis, Tyler y Bruce participaron de la Marcha del Orgullo Gay.