El murciélago hembra egipcio de la fruta, alarga por semanas su "cortejo" con los machos, y a cambio de la comida que obtiene de ellos, está más dispuesta a aparearse.

Estos mamíferos voladores de la especie Rousettus aegyptiacus, alcanzan los 15 centímetros y con una extensión de alas de 62 centímetros y un peso promedio de 160 gramos, lucen pelaje de color café oscuro, con áreas más claras en el cuello.

Esta especie de quirópteros habitan principalmente en áreas de África, pero se los puede encontrar en la India, Pakistán y España.

Según un grupo de investigadores de la Universidad de Tel Aviv, que estudió los comportamientos de tres colonias de murciélagos cautivos, y en especial a las hembras, que de manera constante toman la comida directamente de la boca de sus pares masculinos.

"Encontramos una relación en las interacciones de alimentación productor-beneficiado, y la reproducción", dijo Yovel.

"Esto es, las hembras parieron más crías de los machos a los que les sacaron más comida de la boca, más a menudo", añadió.

Puede haber razones distintas para este comportamiento, por ejemplo, compartir la comida con otros miembros de la familia o el alto costo que supone defender los recursos de alimentos.

Estos animales alcanzan la edad de reproducirse a los nueve meses de edad, y el período de gestación dura unos 115 días.