El Centro Único de Monitoreo (Ceum) de la ciudad de Bahía Blanca informó que había un caballo en la calle y dio aviso a las autoridades. 

Mientras el pingo paseaba alegremente por avenidas y calles, la policía intentaba interceptarlo sin provocarle daños al animal, ni a las personas que pudieran toparse con él.    

En un gran despliegue, y con una estrategia planificada a la perfección, los oficiales coordinaron con móviles y finalmente lograron retenerlo. Al cabo de un rato, llegó el dueño y lo retiró a su domicilio nuevamente.