Cuatro miembros de una familia fueron víctimas del "asesino silencioso"
Evelin Michea, su pareja Ramón Gómez y sus dos hijos de 3 y 7 años fueron hallados sin vida en el departamento al que acababan de mudarse. La causa del deceso es por inhalación de monóxido de carbono.
La policía halló a una familia entera sin vida dentro de un departamento en el que acababan de instalarse en Bahía Blanca. Todo sucedió este miércoles en el primer piso de un edificio ubicado en la calle Undiano 69, donde el "asesino silencioso" no dio tregua.
Evelin Michea, de 35 años; su pareja, Ramón Gómez, de 33; y los pequeños Luca Arena, de 3, y Bialous Mirko, de 7 años, fallecieron por inhalación de monóxido de carbono.
La preocupación comenzó en Punta Alta, donde la madre de Evelin radicó una denuncia por averiguación de paradero esta misma mañana.
Según relató la mujer a los investigadores, el contacto con su hija se había cortado abruptamente el domingo, precisamente el día en que la familia se mudó al nuevo inmueble.
Ante la falta de respuestas a los mensajes y llamados, los efectivos de la Comisaría Primera se dirigieron al departamento 14.
Al ingresar a la vivienda, los efectivos se encontraron los cuerpos sin signos de violencia, lo que orientó la investigación de inmediato hacia una intoxicación masiva.
Peritos de la Policía Científica y médicos forenses trabajaron en el lugar para retirar los restos y trasladarlos a la morgue judicial.
Las autopsias confirmaron lo que se sospechaba desde el principio: los cuatro integrantes de la familia murieron por la altísima concentración de gases tóxicos en el ambiente.
Investigación
De acuerdo con las primeras estimaciones del médico forense, la familia habría fallecido el mismo domingo alrededor de las 22 horas. Esto significa que la tragedia ocurrió apenas horas después de que terminaran de acomodar sus pertenencias en el nuevo hogar.
Los investigadores trabajan intensamente para determinar el origen de la fuga. Se intenta establecer si la acumulación de monóxido de carbono se debió a un artefacto de calefacción o de agua caliente en mal estado, o si existió alguna falla humana en la instalación de los mismos durante la mudanza.
La pericia técnica sobre los conductos de ventilación y las rejillas de seguridad será clave para deslindar responsabilidades en la causa que lleva adelante la fiscalía de turno.

