Una nena de dos años se salvó de milagro de ser mordida por una yarará en Moje, Santa Fe, gracias al perro de la familia, que comenzó a ladrar intensamente y alertó de la presencia de la serpiente a la madre.

Tras apartar a la menor, la mujer dio aviso a su marido, que volvió a su hogar y se encontró con la víbora, a la que retiró con un palo.

Daniel González, el padre de la pequeña, compartió con sus contactos en su cuenta de Facebook un video en donde muestra al reptil, que tiene un imponente tamaño. “Mirá que bichita había acá en la casa”, se escucha como le comenta a un vecino que acudió a ayudarlo.

"Mi nena estaba jugando a dos metros. El perro y el gato la salvaron de que la picara", explicó en la red social luego de aclarar que la yarará estaba escondida entre unos escombros, y después contó que a un vecino ya lo había mordido una víbora de la misma especie.

El padre compartió las imágenes de la yarará en su Facebook.

González sospecha que los dos casos se dieron debido a que en la cuadra hay una zona con muchos escombros. "Mi nena estaba jugando a dos metros. El perro y el gato la salvaron de que la pícara", agregó.

Agradecido concluyó: "Menos mal que no atacó a mis hijos, sobre todo a la de dos años que estaba muy cerca".