Otro chinito cargó su "pistolita" con 29 balines: acabó en el hospital
El adolescente de 13 años confesó a sus padres que se había insertado bolas metálicas a través de su pene, luego de sufrir fuertes dolores que no le permitían caminar. Lo tuvieron que operar para extraérselos. IMÁGENES FUERTES.
Li, de 13 años debió ser hospitalizado de urgencia en el Hospital Xi'an ubicado en el noroeste de China. Sus padres observaron cómo al adolescente le costaba caminar, debido a un fuerte dolor abdominal. De esta manera, les reveló lo que había ocultado por tres meses por vergüenza: había metido por su pene 29 bolas metálicas.
“Hace aproximadamente tres meses, mientras el niño estaba jugando con las bolas magnéticas, las alineó en una fila y las insertó en su uretra por curiosidad”, contó el urólogo Zhang Yanyan, que atendió al nene. También dijo: “Se sintió incómodo y trató de sacarlos de nuevo, los imanes se separaron y algunos se quedaron dentro”.
El insólito accidente comenzó cuando el menor por simple “curiosidad” se metió 29 bolas magnéticas en su genital, a través del pequeño orificio. En consecuencia, empezó a sufrir un intenso dolor en la zona abdominal, pero no quería revelar lo sucedido a sus papás.
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Sin embargo, el sufrimiento se volvió insoportable y no le quedó otra opción que contar lo que había pasado. Lo trasladaron rápidamente al hospital el 11 de mayo. Las radiografías revelaron que los elementos metálicos habían formado un grupo apretado debajo de su vejiga, lo que significó que tenía ser operado.
“Pensó que podía expulsar orinando, sin saber que no habría sido posible hacerlo”, dijo el médico. Una vez que le realizaron una intervinieron quirúrgica, el menor comenzó a recuperarse favorablemente aunque quedó en observación, para seguir la evolución de su salud.
Sorprendentemente, no es la primer vez que se conocen estos casos, "los niños en la pubertad sienten curiosidad por sus cuerpos, necesitan la orientación y la educación adecuadas de sus padres”, aclaró el doctor que trató a Li.

