Se fueron de un restaurante sin pagar, pero un insólito detalle les jugó una mala pasada
La empleada de un bar identificó a un grupo de comensales que se retiraron del establecimiento sin pagar y los contactó por WhatsApp. La historia llegó a las redes y se hizo viral.
Una camarera localizó a un grupo de comensales que se retiró de su lugar de trabajo sin abonar lo que consumieron, por un detalle insólito y los destruyó mediante un hilo en su cuenta personal de Twitter.
Un grupo de personas se retiró sin pagar el ticket en un bar situado en Madrid, España, pero no contaban con que la moza del lugar los llame por teléfono y les escriba por WhatsApp al poco tiempo del hecho.
La empleada del bar Hattori Hanzo manifestó en Twitter que los comensales acusaron que se trataba de un número falso, a pesar de que desde el bar llamaron al mismo contacto para confirmar la reserva que hicieron. “Usaron mi móvil y mi correo para reservar”, fue la respuesta que recibió.
La usuaria @EstelaMiralles comenzó un hilo en la red social del pajarito explicando que se trataba de “chavales con reserva y número de teléfono”, a los cuales decide llamar y al no responder enviarles un mensaje por WhatsApp. “Después de remolonear diciéndome que es un número equivocado y unos 5 minutos de charla ha venido llorando a pagar”.
Unos chavales me han hecho un sinpa. Chavales con reserva y número de teléfono. Les he llamado, al no responder les he enviado un whatsapp. Después de remolonear diciéndome que es un "número equivocado" y unos 5 minutos de charla ha venido llorando a pagar.
En fin la hipotenusa
La interacción de esta publicación, en la que la camarera expuso los chats, cuenta con más de 1600 retweets, más de 16 mil me gustas y más de 100 usuarios que citaron el mensaje de Estela para responder, sumado a las respuestas clásicas de los internautas.
El intercambio de mensajes que expuso a los comensales
Luego de haber planteado que se trataba de un número falso y que el dueño del celular no tenía nada que ver con el hecho de que se fueran sin pagar, aunque hayan confirmado la reserva desde esa línea telefónica, la respuesta fue: “en ese momento si me encontraba con ellos”. “Juro que no volverá a pasar, pero yo estoy en el trabajo en la otra punta de España en este momento”, intentó justificar.
Al borde de perder la paciencia, y luego de que el involucrado confiese ser el tío del que reservó, Estela explicó que si no se acercaban al lugar nuevamente para abonar lo consumido en el restaurante, la denuncia recaería sobre quien recibía los mensajes y responsable de la reserva. “Que vengan antes de las cinco, gracias”.
Ella, amenazando con la policía y resulta que "su padre es guardia civil"
Ya lo vengo a sentir Luis, tengo el restaurante lleno y salgo a las 5, ven pronto. Gracias. pic.twitter.com/gDmKvd9X75
“Luis se decide a venir, temblando como un cascabel y contándome una historia sobre que es de Alemania y se pensaba que con la reserva se cobraba automáticamente la cuenta. Luis, por favor, no agotes mi paciencia. PAGAME Y VETE”, publicó la mesera en otro de los twits.
Para cerrar el hilo, con la cronología de los hechos, la empleada del restaurante aseguró: “verte la lágrima caer y el temblor de los nervios me ha hecho la tarde, espero que la próxima se conecten tus neuronas, si lees esto, un saludo”.

