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Derrumbe en Villa Gesell: detectaron señales de vida debajo de los escombros

Los equipos de rescate detectaron ruidos bajo los escombros del hotel derrumbado en Villa Gesell, utilizando perros entrenados y cámaras con micrófonos para evaluar la posibilidad de supervivientes. La fiscalía investiga posibles negligencias, con un antecedente de suspensión de obra en agosto.

Equipos especializados en rescate siguen trabajando intensamente en el hotel derrumbado en Villa Gesell tras la reciente detección de señales de vida bajo los escombros

Según informaron, la presencia de perros entrenados ayudaron a señalar posibles ubicaciones donde habría personas atrapadas, mientras que se están empleando cámaras especiales para examinar las áreas afectadas. Estas cámaras permiten a los rescatistas escuchar cualquier señal o movimiento que pueda indicar la presencia de supervivientes.

     

Estos dispositivos captan sonidos que podrían provenir de personas atrapadas o bien de escombros en movimiento, haciendo difícil diferenciar entre ambos. Además, el manejo del operativo se encuentra bajo la coordinación de los bomberos, quienes han establecido zonas seguras para los rescatistas y voluntarios.

Respecto a los antecedentes de la obra, la fiscal Verónica Zamboni se encuentra a cargo de la investigación, que ya cuenta con un expediente caratulado por “estrago culposo” debido a la muerte de al menos una persona y la situación crítica de otra

Documentos muestran que, en agosto, la municipalidad emitió una orden de paralización de la obra por falta de autorización, orden que fue reiterada en septiembre con autorización solo para trabajos de revestimiento y la instalación de un ascensor en áreas específicas. Sin embargo, el desplome masivo del hotel sugiere que hubo intervenciones no autorizadas en sectores críticos.

Suele ocurrir que las obras continúan de forma clandestina durante los fines de semana, cuando no hay inspecciones. Además, otros especialistas han planteado la posibilidad de fallas estructurales debido a la intervención en los cimientos, área que debía estar protegida para evitar colapsos.

La situación se complica, además, por la falta de un registro claro de personas en el lugar, ya que el hotel no estaba en funcionamiento turístico al momento del derrumbe. Por ello, aún no se sabe con certeza la cantidad de personas que podrían seguir atrapadas bajo los escombros.

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