Crónica HD

Matías Ale: "Cuando la felicidad llega, no importa la edad"

Después de casi un año y medio de relación, la pareja vendió su amor en una emotiva boda en Mar del Plata. En una iglesia colmada de familiares y amigos, hubo risas, gestos cómplices y hasta la presencia de su fiel compañero de cuatro patas.

Matías Alé y Martina Vignolo atraviesan un presente pleno tras haber dado el “sí” en Mar del Plata. A un día de la esperada boda, el actor dialogó en exclusiva con el Run Run del Espectáculo y contó cómo vivieron la gran celebración y este nuevo capítulo en sus vidas. 

Según relató, la fiesta comenzó a tomar forma mucho antes de que ingresaran al altar. La novia, oriunda de Mar del Plata, vivió el viernes previo al día principal con sorpresa y emoción: una avioneta sobrevoló Playa Grande llevando un mensaje en su cola que rezaba “Siempre juntos a la par y hoy juntos al altar. Te amo B”. 

Ya en el altar, el momento más cálido y divertido quedó registrado en la memoria de quienes estuvieron presentes. Tras la bendición de las alianzas y la firma del acta matrimonial, el actor bromeó al colocar el anillo: “Ya está, no hay marcha atrás. Con cariño, te puse”, dijo, haciendo reír a la concurrencia como si estuviera firmando un autógrafo. Este gesto mostró la complicidad de la pareja y el clima distendido de una ceremonia que conjugó emoción y humor.

Durante su entrevista, reconoció que la diferencia de edad nunca fue un obstáculo: "Cuando lo importante está claro, el resto se acomoda". Asimismo, agradeció a su futura esposa por acompañarlo “En un cambio de vida que deseaba desde hace tiempo”. La protagonista, por su parte, manifestó que “Él llegó para quedarse” y que la boda marcó el comienzo de un proyecto común con mirada hacia el futuro.

También reveló que la mascota que lo acompañó en el altar no fue una ocurrencia de último momento, sino un símbolo que ambos aceptaron: “Es parte de nuestra historia, un testigo más”. En cuanto a la elección de la ciudad, explicó que Mar del Plata fue natural porque “Ella es de aquí y esto era algo muy personal, con raíces”.

Ahora, la pareja planea disfrutar de una etapa de tranquilidad, priorizando los afectos, la compañía de su entorno y la vida junto a su mascota, que también formó parte esencial del festejo. Esta nueva vida, lejos de la ostentación, apuesta al amor cotidiano, al presente compartido y a los detalles que, según ellos mismos confesaron, “Valen más que cualquier gran producción”.

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