UNA HISTORIA DE LOCO

El día que Hugo Gatti desafío al "gordito" Maradona y Diego le respondió con cuatro goles

Corría el Nacional de 1980 y un verborrágico Hugo Gatti se animó a provocar a un tal Pelusa, que con su zurda irrumpía en la escena grande del fútbol argentino. 

Hugo Orlando Gatti nos dejó por estas horas pero en el recuerdo quedarán por siempre sus miles de historias, repletas de extravagancias y con su estilo bien impregnado. 

El mítico arquero, quien murió este domingo a los 80 años, protagonizó varios hechos que lo distinguieron y que le sentaban a la perfección con su apodo de "Loco". Como el día que se animó a desafiar a un pibe que irrumpía en la primera de Argentinos Juniors, que le decían Pelusa, que tenía una zurda prodigiosa y a quien Hugo lo trató de “gordito”. 

 

Se trataba de Diego Armando Maradona, quien como respuesta a semejante afrenta del Loco, le marcó cuatro goles en el cruce entre el Bicho y el Xeneize por la fecha 12° del Nacional de 1980. Fue 5 a 3 para Paternal con cuatro perlas de Diego, que un año antes se había consagrado campeón del Mundo con la Selección Argentina juvenil.  

EL COMIENZO DE UNA RIVALIDAD QUE LUEGO FUE AMISTAD

La historia comenzó cuando el 31 de octubre de 1980 salió publicada una entrevista en el diario ‘El Litoral’ en la que Hugo Gatti, en la víspera del enfrentamiento entre Boca y Argentinos, aseguró: "Sabés lo que me preocupa? Su físico… tengo la sensación de que en pocos años más no va a lograr contener su tendencia a ser un gordito”, disparó el Loco.

Aquella declaración enfureció a Maradona y mucho tiempo después, el entrenador de Diegote en aquella época, Miguel Ángel López, contó que el astro, durante la mañana previa al partido, lo miró y le dijo: "le voy a hacer cuatro goles, Miguel”.

 

El encuentro se disputó en el José Amalfitani,de Vélez y el Bicho venía puntero de la Zona B con 16 puntos, mientras Boca tenía 11 unidades.

     

 

Y Diego respondió, tal como le había prometido a su DT: le hizo los cuatro tantos al Loco -dos de tiro libre y uno de penal- para los de La Paternal, y así se ganó el cariño y la ovación de la gente boquense, con la que, luego, iniciaría un romance sin fin. 

 

Tras el papelón, Gatti se disculpó: “Espero que Diego me haya entendido. En ningún momento dije que era un gordito. Simplemente opiné que tenía que cuidar su físico. Es el mejor jugador del país”, remarcó.

A todo esto, tres meses más tarde, Diego pasó a Boca y junto al Loco llevaron al Xeneize a una nueva vuelta olímpica. Así Diego logró su única estrella en el fútbol doméstico. 

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