El deporte no es ajeno, nunca, al humor socio-político. En Catalunya, pese a los esfuerzos del gobierno de Mariano Rajoy por desmantelarlo y evitarlo, se desarrolla el 1-O, el referendúm mediante el cual los catalanes votan para decidir si quieren que Catalunya sea un estado independiente del Reino de España. El procedimiento, que ya fue rechazado por La Moncloa, despertó agites varios.

Y el fútbol no es ajeno a ellos. En medio del proceso, deberían jugar Barcelona-Las Palmas. El tema es que los catalanes no quieren jugar hoy y decidieron no presentarse en el Camp Nou. Así las cosas, el equipo de Ernesto Valverde podría perder por 3-0 al no presentarse. Usamos el potencial porque los jugadores sí quieren jugar. 

En la antelasa del partido, el Unión Deportiva Las Palmas, de las Canarias, está ampliamente en contra de lo que se está llevando a cabo en Catalunya. Y decidió llevar en su camiseta una bandera española, como símbolo de la unidad. Barcelona,en tanto, iba a salir con la Senyera (bandera catalana) en el cuello. Por lo pronto, la tradicional comida entre ambas directivas quedó suspendida. 

Así las cosas, el partido parecería jugar algo más que un encuentro más de la Liga BBVA. Es más, si el referendúm gana y el Govern de  Carles Puigdemont logra declarar la independencia, esta sería la última liga que el Blaugrana dispute, ya que el torneo ya avisó que, en caso de independizarse de España, los equipos catalanes no podrían disputar el torneo. 

Dentro de este escenario, una buena para Sampaoli
Si se confirma la suspensión del encuentro, Lionel Messi llegará más descansado al Argentina-Perú del próximo jueves en La Bombonera. La Pulga viajará en las próximas horas para la Argentina. Junto a él, vendrá Javier Mascherano. Llegan los dos fresquitos.