Tiene la mira puesta en Roland Garros. Por eso, el Masters 1000 de Madrid, que comienza este lunes, es una buena oportunidad para Juan Martín Del Potro de prepararse para el segundo Grand Slam del año.

"El torneo cada año está mejorando. Lo paso muy bien cuando vengo a Madrid. Es un torneo realmente duro con jugadores realmente buenos, especialmente uno que está por encima de todos los demás: Rafael Nadal", afirmó el tandilense, quien sabe que no será sencillo adaptarse al polvo de ladrillo: "Quiero hacerlo bien. Estoy tratando de superar las primeras rondas y sé que, por la superficie, será un duro torneo. Creo que quizás al principio será un poco difícil para mí, pero también pienso que va a ser algo positivo mirando hacia Roland Garros".

Del Potro, que este lunes debuta en dobles junto con el austríaco Dominc Thiem enfrentando a la dupla Marcel Granollers-Pablo Cuevas, remarcó que "físicamente hay que estar al 100 por ciento todo el tiempo. Para jugar en polvo de ladrillo tenés que golpear la pelota con más fuerza para ganar el punto. Tal vez tenés que jugar más de dos, tres horas por partido. No es fácil para mi juego o para mi cuerpo jugar en arcilla después de todas mis lesiones".

Acción por tres

Además del tandilense, otros tres argentinos salen a la cancha, pero en singles. El primero es Diego Schwartzman (16), que se mide ante el francés Adrian Mannarino (27) y que, de ganar, tendrá como rival a un español: Pablo Andújar (132) o Feliciano López (30).

Luego será turno de Nicolás Kicker (93), que viene desde la qualy (superó al estadounidense Taylor Fritz por 6-2, 3-6 y 6-3) y que enfrentará a Milos Raonic (24), mientras que Federico Delbonis (79), que también ingresó desde la qualy (derrotó al ruso Mikahil Youznhy por 6-3 y 6-1) juega ante el alemán Mischa Zverev (54).