El árbitro asistente Martín Bustos, que está acusado de prostituir al menos a 60 menores, todos futbolistas de entre 14 y 16 años de las inferiores de Independiente, es portador de VIH-SIDA.

Esto complicó su situación ante la Justicia, ya que el magistrado, Luis Carzoglio, consideró que es un agravante.

El juez de línea y su abogado, acusado de encubrimiento tras destruirle un celular de su defendido, se negaron a declarar y seguirán detenidos.

Según fuentes, habría otros 7 adultos que estarían implicados en la red de trata. Entre ellos, estaría el relacionista público Leonardo Cohen Arazi.

Los menores, en su gran mayoría del interior del país y que viven en situación de pobreza, recibían a cambio de sexo, 800 pesos o botines, y en algunos casos, hasta ropa interior.