Por Cristian Re
@cristianre78

El británico viene de lograr su cuarta corona mundial tras doblegar a Sebastian Vettel, que tuvo un arranque fulgurante pero que se fue cayendo desde la mitad del campeonato junto con una Ferrari que no logró evolucionar a la par del Mercedes. Y esta nueva decepción de la casa italiana estiró su sequía a 10 años sin festejar un título en “la máxima”, logro que fue conseguido por última vez, en 2007, por el finés Kimi Räikkönen, hoy coequipier de Vettel. 

Red Bull sigue apostando por un Daniel Ricciardo que tiene la madurez suficiente como para meterse en la lucha y por el joven Max Verstappen, la mejor aparición de los últimos tiempos en la categoría. Además, confían en un chasis que, según el equipo, “es el mejor de la grilla”, pero la duda surge en el motor Renault, que acusa falta de potencia.

McLaren llega con esperanzas renovadas tras abandonar los problemáticos impulsores Honda para también apostar por Renault. Con el asturiano Fernando Alonso como piloto estrella, recuperar la competitividad perdida aparece como el primer gran objetivo de la casa británica.

“Es justo considerar a Lewis y a Mercedes como los favoritos, pero nos espera una larga temporada.
Melbourne es una pista muy particular en muchos aspectos y tenemos todos los motivos para estar confi ados con la competitividad de nuestro coche”
, afirmó Vettel, que aspira a su quinta corona. 

“Competir contra Vettel es algo increíble, alguien que tiene cuatro campeonatos. Para los aficionados va a ser un año increíble al tener dos pilotos con cuatro campeonatos peleando y creo que Red Bull va a sorprender también”, manifestó, a su vez, Hamilton. Y advirtió: “Espero no haber llegado a mi límite como piloto. Obviamente hay un pico para un piloto cuando te cuesta más mantener la forma física, decae el interés y tu conducción, pero creo que no he llegado a ese punto. Estoy en un buen momento y voy a seguir intentando extraer el máximo”.

Que comience el show...