Tras uno de los partidos más polémicos de la última década, el Real Madrid se clasificó a semifinales de la Champions League y la Juventus quedó nuevamente fuera del certamen.
 
El gran protagonistas fue el arbitro Michael Oliver quien cobró un penal en la última jugada en favor del conjunto dirigido por Zidane. El Merengue convirtió y de esa forma le ganó al Vecchia Signora por un gol en el resultado global