Los Pumas no consiguieron revertir la pálida imagen que habían dejado siete días atrás y volvieron a caer este sábado ante los Springboks, esta vez por 41-23 en el encuentro que cerró la segunda fecha del Rugby Championship.
 
En el Estadio Padre Ernesto Martearena, en Salta, y ante más de 17 mil aficionados, el seleccionado argentino fue demasiado indisciplinado y sucumbió ante un adversario que bajó su nivel con respecto al partido anterior, pero igual impuso su potencia.
 
De esta manera, las posiciones del certamen que convoca a los mejores cuatro equipos del último Mundial, ahora son encabezadas por Nueva Zelanda, que como local superó a Australia 35-29, y por los Springboks, que en el final del compromiso de esta tarde obtuvieron el ansiado punto bonus.
 
Los All Blacks y los africanos suman 9 puntos y son seguidos por Australia, con 1, y Los Pumas, sin unidades. La semana próxima habrá descanso y el campeonato se reanudará el sábado 9 con los choques entre Nueva Zelanda y Argentina, en New Plymouth, y entre Australia y Sudáfrica, en Perth.
 
Los Springboks se fueron al vestuario ganando por 17-10 tras 40 minutos iniciales en los que las imprecisiones estuvieron a la orden del día, esta vez de uno y otro lado.
 
Arrancaron arriba Los Pumas, gracias a un penal concretado por Emiliano Boffelli desde atrás de mitad de cancha. Mientras, Elton Jantjies fallaba dos envíos mucho más factibles y les daba aire a los conducidos por Daniel Hourcade
Pero en esos minutos iniciales el equipo albiceleste volvió a caer en un error que no puede corregirr: cometió cantidad de penales que le permitieron a los Boks manejar la pelota.
 
Y si bien Los Pumas volvieron a defender con agresividad, se pasaron varias veces de revoluciones, como Tomás Lavanini, quien vio la amarilla sobre los 8 minutos.
 
Los argentinos aguantaron esos 10 minutos e inclusive tuvieron una chance de llegar al ingoal adversario tras una pelota interceptada por Ramiro Moyano, que terminó con un kick a la punta mal lanzado por Juan Martín Hernández cuando lo lógico era seguir jugando con las manos.
 
Pero apenas ingresó Lavanini, la visita llegó a su primer try: un scrum ganado, un posterior lujo nacido del pie de Elton Jantjies y una potente entrada de Siya Kolisi les permitió a los dirigidos por Allister Coetzee pasar al frente por primera vez sobre los 20.
 
Un penal de Jantjies estiró la diferencia a los 27, pero segundos más tarde, tras una larga salida de Hernández, se equivocó Courtnall Skosan y Moyano aprovechó para llegar al ingoal y equilibrar las cosas.
 
En el final se repitieron las infracciones argentinas, fue amonestado Juan Manuel Leguizamón y en la jugada posterior Jantjies llegó a apoyar con lo justo y le dio la ventaja parcial al equipo africano. Pese a tener un jugador menos en el comienzo de la segunda parte, Los Pumas achicaron con un penal de Hernández y en una acción posterior se arrimaron a un metro del ingoal rival.
 
Pero perdieron la pelota en un ruck y de ahí nació una réplica letal que terminó en el segundo try de Kolisi. Esa conquista, más la posterior expulsión de Lavanini tras un knock on intencional que derivó en try penal, parecieron desmoronar a Los Pumas.
 
Sin embargo, una serie de variantes le dieron oxígeno al representativo argentino que con un try de Matías Moroni convertido por Nicolás Sánchez y un posterior penal de Boffelli se puso de nuevo en partido. Y además quedó durante 10 minutos en igualdad de condiciones por la amarilla que recibió Andries Coetzee.
 
En ese lapso, Los Pumas, con más coraje que orden, estuvieron cerca de achicar distancias, pero no lo hicieron y en el cierre Sudáfrica, otra vez con un hombre de más, hizo valer esa diferencia y llegó al punto bonus con una muy buena conquista de Pieter-Steph du Toit.
 
Fue otro duro golpe para Los Pumas, que tendrán mucho por mejorar de aquí a la gira por Oceanía, acaso el tramo más duro del exigente certamen.