El amistoso que terminó con la goleada de España a Argentina por 6 a 1, quedará en la historia como una jornada negra para el fútbol argentino. Es que el conjunto conducido por Jorge Sampaoli, tuvo un paupérrimo desempeño, mostrando poca contención en la mitad de la cancha y groseros errores en defensa  

Mientras tanto, Lionel Messi, su capitán y as de espadas, que no pudo jugar por una molestia física y vio el partido desde el palco, no aguantó el baile y se fue con cara de pocos amigos, cuando todavía faltaban algo más de 10 minutos.

El seleccionado argentino quedó expuesto una y otra vez contra un equipo ordenado, que ya se conoce de memoria y que no perdona. Mucho deberá cambiar dentro y fuera de la cancha, para que el combinado albiceleste sea un serio candidato en Rusia 2018.