El cordobés de Huracán, Ramón Ábila, confirmó el diagnóstico en diálogo con la prensa luego de realizarse los correspondientes estudios médicos en una clínica porteña por la molestia que lo obligó a ser reemplazado a los nueve minutos del partido que el globo disputó ante Vélez por la novena fecha de la Superliga.

"Es un desgarro en el aductor (izquierdo) y lo normal serían 21 días de recuperación. Intentaré despedirme de la gente de Huracán adentro de la cancha", manifestó Wanchope Ábila, quien le apunta al último partido del año que será el viernes 8 de diciembre ante Belgrano, en Córdoba.

Para que eso suceda, el delantero, autor de cuatro tantos en el certamen, deberá acelerar una semana la recuperación, algo arriesgado teniendo en cuenta que el próximo 2 de enero tiene que presentarse al inicio de la pretemporada de Boca.

"No me imaginé terminar así, estaba ilusionado con despedirme de la mejor forma para devolver el cariño de la gente de Huracán", lamentó Ábila, quien atraviesa su segundo ciclo en el conjunto de Parque de los Patricios.

El ex Cruzeiro, de Brasil, de 28 años, remarcó que es la primera vez en su carrera que sufre esta lesión y que “nunca había sentido ese dolor”.

La expectativa por su inminente arribo a Boca creció a partir de la lesión en la rodilla derecha que sufrió el domingo pasado Darío Benedetto, que lo tendrá afuera de las canchas hasta la mitad del año que viene, pero Ábila quiere terminar su ciclo en Huracán para luego enfocarse en su nuevo club.

"Lo mío es más leve, no hay comparación. Lo de ’Pipa’ es lo peor que le puede pasar a un jugador y lo mío es normal. Fue una casualidad", minimizó Wanchope, cuyo pase pertenece en partes iguales a Boca y Huracán.

"Todavía ni llegué a Boca. Ahora tengo que focalizarme en la recuperación", concluyó.

Fuente: Télam