El futbolista walter busse fue víctima de "mica"
Viuda negra. robó a empresarios y deportistas, pero sigue prófuga
E n 2011 el jugador de Independiente Walter Busse fue drogado por Cinthia, una joven que se hacía llamar "Mica" en las redes sociales. La viuda negra le robó al deportista, como también lo hizo a fines de mayo con un empresario gastronómico, en otro caso, menos conocido, de los que figuran en la causa.
En el caso de Busse, la causa recapitula que aquel 26 de abril salió en su Mini Cooper con destino al casino de Puerto Madero. En el lugar conoció a una joven que se presentó como "Natalia" a la que, luego de apostar, llevó a su departamento. Allí, mientras charlaban y bebían, la chica llamó a una amiga, que llegó y dijo llamarse "Luciana". Cuando el deportista despertó, le habían robado hasta el perro.
Si bien el último alias con el que se la conoció en el mundo delictivo es "Mica", la viuda negra fue cambiando de nombre y de aspecto para robar a sus víctimas. El último fue un empresario gastronómico al que sedujo por WhatsApp para drogarlo y terminar robándole un total de 70.000 dólares, relojes Rolex y Hublot, su iPhone 11 y las llaves de un Toyota Corolla que un amigo le había prestado y que las mujeres usaron para su fuga.
A veces se hacía llamar "Lorena" o "Luciana"; para la Justicia es la mujer de las mil caras, rubia o morocha, cambiando de aspecto con cirugías y extensos tatuajes negros. Y, aunque llevan tiempo investigándola, está prófuga.
Su verdadero nombre es Cinthia, tiene 36 años y es oriunda del Barrio Marítimo de Berazategui. Entre 2015 y 2016 estuvo ocho meses prensa en un penal federal, y el año pasado fue condenada por siete hechos de robo en todas sus variantes: simples, en poblado y en banda, a mano armada. En un fallo de 55 páginas, sigue esperando ser cumplida.
Con un modo de acción calcado, la mujer y su cómplice actúan siempre contra hombres VIP. Consultores económicos, deportistas y empresarios están entre sus víctimas dilectas, a los que captan en boliches top de la noche porteña y el Casino Flotante. Allí los seducen y convencen para ir a algún lugar "más cómodo", que termina siendo la vivienda de los futuros saqueados, a los que, luego de doparlos, les sustraen todo.
El colmo fue que a uno de los robados lo dejaron, incluso, sin su carnet de hincha de Boca Juniors. Fuentes judiciales especulan con que las víctimas sean muchas más, pero no denuncian por miedo a ser señalados por caer en la trampa de las estafadoras.

