La "gripecita" ya dejó más de 50.000 muertos en brasil

Imparable. es el avance del covid-19, mientras bolsonaro mira para otro lado

A l registrar 632 nuevos muertos por coronavirus Brasil superó ayer la barrera de los 50.000 decesos. Además, las autoridades reportaron más de 17.000 contagios, con lo que el total de casos se acerca al 1,1 millón.

Obsesionado con mantener el ritmo de la economía y desatendiendo el riesgo sanitario, el ultraderechista presidente Jair Bolsonaro había calificado al coronavirus como una "gripecita". En los tres meses de pandemia nunca le dio la importancia que corresponde y los resultados están a la vista. Con los 632 fallecidos reportados ayer por las secretarías regionales de salud, la cantidad de muertos desde que el virus llegó a Brasil alcanzó los 50.608.

Durante la semana pasada, Brasil registró cinco jornadas consecutivas por encima de la barrera de los 1.000 muertos, lo que confirma al país como el segundo del mundo tanto en cantidad de víctimas como de contagios, solamente por detrás de Estados Unidos. Además, ayer hubo otros 17.304 contagios, por lo que el total de infectados ascendió a 1,084 millón.

Estas cifras profundizaron la crisis sanitaria, que incluyó la desesperada excavación de fosas en el principal cementerio del país para hacer espacio para las víctimas.

San Pablo sigue siendo el estado más afectado por el coronavirus, ya que allí hubo 12.588 fallecidos y 220.000 casos. En segundo lugar se ubica Río de Janeiro, con 8.875 muertos y unos 100.000 contagios, pese a lo cual, las playas cariocas volvieron a estar ayer repletas de personas que obviaron las recomendaciones sanitarias, ya que permanecer en la arena todavía no está permitido. De acuerdo con las nuevas normas, en Río únicamente se puede estar en la arena para practicar actividades físicas.

Ni una palabra

Aunque ex integrantes de su gobierno manifestaron su pesar por haber superado la barrera de los 50.000 muertos, Bolsonaro no dijo nada.

En cambio, su ex ministro de Salud Luiz Henrique Mandetta, quien fuera echado por el mandatario por diferencias en la manera de enfrentar la pandemia, manifestó su "respeto" a las víctimas. "Mi ex paciente llamado Brasil, rezo por ti. Quería tanto no alcanzar esta marca", sostuvo.

Otro ministro que también se fue y se convirtió en enemigo del ultraderechista, el ex juez Sérgio Moro, también lamentó la situación. "Más de 50.000 víctimas por el nuevo coronavirus. Muy triste. Tengan cuidado", señaló.