RIVER. Armani quiere cerrar su carrera en Medellín

La última atajada será en otro lugar

A lguna vez, el recordado Amadeo Carrizo definió el arco de River como "el más grande del mundo". Cuando llegó a Núñez, Franco Armani supo de la enorme responsabilidad que heredaba en un puesto donde había brillado Marcelo Barovero. Sin embargo, el nacido en Casilda fue un titán bajo los tres palos del Millonario llevando a los hinchas a creer que tenían guardavallas para rato.

En las últimas horas, Armani dibujó preocupación en los rostros de los simpatizantes riverplatenses al reconocer que su idea es terminar su carrera en otra institución. Si bien le quedan dos años de contrato, la intención pasa por volver al club que había dejado a comienzos de 2018, en una emotiva despedida.

"La idea es volver a Atlético Nacional y vivir en Medellín. Me quiero retirar ahí, pero para eso tengo que estar bien desde lo físico. Quizá con 37 o 38 años (hoy tiene 33). Hay muchas idas y vueltas, a veces no da el tiempo", destacó el arquero en Instagram Live.

Igualmente aclaró que quiere disfrutar del vínculo que le queda con River. "Es mi intención y lo que tengo en mente. No tengo apuro. Estoy muy contento acá", agregó.

Además, se mostró feliz por su relación con el hincha del Millonario. "Hay que valorar el cariño de la gente. Desde el primer día me recibieron de forma espectacular. Me apoyaron mucho. Estoy orgulloso de los compañeros y el cuerpo técnico. Siempre soñé con ganar cosas a lo largo de mi carrera deportiva".

Por otra parte, ante las consultas sobre la increíble final de Copa Libertadores que el equipo de Marcelo Gallardo perdió el noviembre último frente al Flamengo, en Lima, Armani admitió: "Esos golpes nos hacen levantarnos y ser más fuertes. El fútbol da revancha. Hay que pelearla lo más rápido posible. Ojalá que sea este año. Duele, porque hubieran sido tres conquistas y son pocos los que lograron eso", manifestó.

Finalmente se refirió a la convocatoria al último Mundial sin haber tenido participación previa defendiendo el arco de la Selección. En ese sentido contó: "Nunca lo había imaginado. Era el logro del pibe. Entré al vestuario y las primeras palabras fueron de Messi, porque era el capitán. Me dijo que estuviera tranquilo y relajado".