El pan dulce, una tradicional compañía de cada navidad

Largas filas. las panaderías porteñas no descansan ni aun en plena pandemia

P ara todo 24 de diciembre en Nochebuena, tener un pan dulce sobre la mesa es una costumbre y una necesidad indispensable para cada familia argentina, premisa que es atendida a la perfección por Plaza Mayor, un restaurante tradicional del barrio porteño de Monserrat que desde 1985 es el lugar elegido por cientos y cientos de personas que buscan tener en sus casas esta comida en el brindis navideño.

A pesar de las dificultades que genera la pandemia, el gerente y propietario del local gastronómico, Federico Yahbes, sostuvo en diálogo con Crónica que "mucha gente" se acercó a la esquina de Venezuela y San José, donde se encuentra Plaza Mayor, durante las últimos días a llevarse su pan dulce, que se ubica en un valor de 1.200 pesos el kilo.

"Este domingo había dos cuadras y media de gente, por lo que tuvimos que vender sólo un pan dulce por cliente para que alcance para todos", explicó Yahbes, quien señaló que por la actual situación sanitaria se encuentra "con el salón cerrado", lo que beneficia "que el pan dulce se venda más rápido, porque todo el personal del restaurante está abocado a la venta".

En ese sentido, el gerente de Plaza Mayor destacó, con el interior del restaurante cerrado, que este 2020 el horario de venta no está reducido y se hace "de 10 de la mañana hasta que no quede más nada", ya que "todo lo que se hace se vende en el momento", mientras que aclara que no cuenta la cantidad de compradores diarios, "una cábala" que mantuvo desde que su padre, Ricardo Yahbes, comenzó con esta tradición hace 35 años.

Una receta de familia

Los inicios de la realización de pan dulces en Plaza Mayor nació, según contó el gerente del restaurante, de la idea de su padre de atraer a los clientes para que compren "sidra suelta junto con un pedacito de pan".

"Mi abuela tenía una receta especial con la que nos hacía el pan dulce en Navidad y Año Nuevo, por lo que mi padre le pidió la receta para poder hacerla en el restaurante. Hoy es algo que compartimos con mis hijos, mis hermanos y sobrinos", valoró Federico Yahbes.

En la composición del pan dulce, el dueño de Plaza Mayor afirmó que más allá de "la almendra, nuez, pasas de uva, higos y cereza", algunas de las características que hacen la diferencia es que usan "manteca, que le da la frescura a la masa, además de que la fruta escurrida que usamos es mamón, que no genera acidez".

Sobre esta línea, Yahbes hizo hincapié en que "lo que la gente más valora es que se respeta la receta desde el primer día" y se respeta "la cantidad" en los compuestos que lleva el pan dulce "sin sacarle ni una almendra", algo que toma como el secreto por el cual los siguen eligiendo.