La ciudad analiza abrir unos 20.000 locales

Rubros. indumentaria y calzado presentaron su protocolo

L a Ciudad Autónoma de Buenos Aires presentó por primera vez el índice de casos diarios más bajo que la provincia. Con cierto optimismo, desde la cartera sanitaria porteña ven la evolución con buenos ojos. Con ese panorama, Horacio Rodríguez Larreta elevará a Nación el pedido de reapertura de comercios de indumentaria y calzado. El gobierno también evalúa autorizar el running con restricciones.

La semana pasada fueron tres las reuniones entre el gobierno de la ciudad y la Federación de Comercio e Industria. A manos de los funcionarios llegaron carpetas con los manuales de procedimientos para que los rubros que continúan con las persianas bajas empiecen a reabrir desde el lunes. Ayer las partes afinaron el lápiz, pero la última palabra la tiene el Ejecutivo nacional.

Desde el gobierno de la ciudad le dijeron a este medio que serían unos 20.000 locales los que reabrirán sus puertas, con su debido protocolo y en zonas barriales y no de alta circulación, como puede ser el caso de Retiro, Constitución, Once y Palermo.

El lunes, en Casa Rosada, funcionarios porteños deslizaron la posibilidad de una nueva etapa desde la próxima semana. "Se analizó la posibilidad de nuevas aperturas comerciales u otras actividades, siempre que se cumpla con un estricto control sanitario y que no impliquen un mayor tráfico de gente", dijeron desde Jefatura de Gabinete. El mayor problema es el transporte, por eso el planteo de Fecoba es evitar empleados que viajen desde la provincia.

Fabián Castillo -presidente de Fecoba- aclaró ante "Crónica" que textil y calzado "es el rubro más grande", y que la propuesta es "para los centros comerciales barriales de proximidad". En esa línea, aseguró que es porque "el 80% de los inquilinos de esa zona viven en el barrio, y así evitamos que se trasladen de un lado a otro utilizando el transporte público".

Entre el protocolo que presentaron desde Fecoba destacaron que "habrá máximo una persona cada 15 metros cuadrados; 1,5 metros entre el cliente y el empleado; será obligatorio el uso del barbijo y del alcohol en gel, así como la desinfección del local; se cancelarán los probadores; y la ropa de bebés y niños no tendrá cambios. "No va a haber contactos", señaló.

Antes del inicio de la cuarentena, un relevamiento de Claves señaló que existen alrededor de 38.000 locales de indumentaria en la ciudad. Pero en las últimas semanas varias bajaron sus persianas.

Y Castillo sumó otra problemática: "Algunos llevamos 80 días sin abrir, y antes de la pandemia estábamos en liquidación de verano. Por eso ahora estamos trabajando para incrementar la cadena de valor productivo por el abastecimiento de los locales".

En la mira de las cámaras empresarias también está reabrir establecimientos vinculados a la industria textil, la madera y el cuero.