"la justicia debe cambiar radicalmente y protegernos"
Violencia de género. habló la joven que denunció a alexis zárate por violación
T uve que soportar que hablen de mi, que digan que buscaba fama o plata, o que descrean. En los noticieros ponían mis fotos, no entiendo porqué siempre elegían mis imágenes en biquini. Yo tuve que aislarme mientras mis agresores seguían jugando al fútbol y metiendo goles como si nada hubiera pasado", la que lo dice es Giuliana Peralta, la joven de 25 años que en 2014 fue violada por el ex futbolista Alexis Zárate, detenido el viernes pasado en Avellaneda, después de ser sentenciado a seis años y medio de prisión.
Desde ese día, el deportista que hasta la semana pasada trabajaba en una fábrica de pastas familiar, duerme en la comisaría 2° de Avellaneda, a la espera de que el Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB) define su cupo en un penal.
La joven dice que quiere hacer publica su historia, para que la justicia cambie y trate a las victimas como tales. "El caso se hizo público sin mi consentimiento porque los tres implicados eran jugadores de fútbol. Las que pasamos por una violación no queremos contarlo", dijo Giuliana para quien comenzar con el proceso judicial fue muy traumático: "Una vez que hice la denuncia, me llevaron a hacer un hisopado con un médico ¿Se entiende? Un hombre. Después de haber sido violada me vi obligada a pasar por un médico hombre, desnuda. También fui al hospital y a clínicas para que me realicen estudios de protocolo. Comencé terapia, tuve que conseguir un abogado", enumeró sobre el camino de revictimización que enfrentó.
Pero si hasta aquí en la descripción de Giuliana expone el dolor que tuvo que vivir por denunciar a un deportista y llevarlo a juicio, con el inicio de éste la cosa se puso peor: "El fiscal de la investigación de Avellaneda omitió declaraciones de la causa y en pleno juicio nos dimos cuenta que faltaban", denunció la joven sobre el proceso que tuvo lugar en septiembre de 2017. "Fue la peor semana de mi vida. Intentaron difamarme, quise presenciar todo el juicio y vi cada testimonio y mi alma se destrozaba un poco más con cada cosa que escuchaba".
Allí, además de Zárate, tuvo que volver a cruzarse con los otros involucrados en el hecho, Nicolás Pérez y su pareja al momento de la violación, Martín Benítez, también jugadores.
"Una vez ganado el juicio la otra parte hizo una apelación, así que nos presentamos en Casación. Ese día me entero que Alexis Zárate estaba jugando en Letonia, un país sin acuerdo de extradición con Argentina. Casación falló a mi favor, pero ellos nuevamente apelaron a la corte, así que tuve que seguir esperando", describió la joven, no imaginó que con el fin del juicio comenzaría un calvario de injusticia cuya procesión terminó dos años después.
"Desde ahora voy a dejar de llevar la pesada mochila", concluyó la joven victima que enfrentó con valentía al poder, y por fin recibió justicia.

