La Tota, procesado y atrapado sin salida
U na vez más La Tota Santillán es noticia debido a las denuncias que elevaron a la Justicia sus ex parejas por violencia de género y ayer trascendió la noticia de que el conductor se encuentra procesado. Sus ex parejas, Sol Fiasche y Fernanda Vives lo demandaron y guardan malos recuerdos de los tiempos que estuvieron vinculadas a Daniel.
La madre de sus hijas menores Camila y Mía, había contado el año pasado en los medios: "Él estaba muy mal de su salud mental. Cuando hice la denuncia por violencia de género fue porque sentí que ya no tenía control sobre mis hijas y que ellas estaban en peligro. Lo único que quería era que cuando él venía a visitarlas, ellas estuvieran acompañadas por una asistente social". Sol también contó cuáles fueron sus sensaciones cuando se enteró de la detención de La Tota y reveló que ella "sentía que algo así le podía pasar". Y agregó: "Cuando vi las imágenes de la detención lloré muchísimo, me partió el alma porque es el papá de mis hijas y quiero que ellas tengan un papá sano. Durante los últimos dos años de pareja, hice lo imposible para poder ayudarlo, me hubiera gustado que nunca llegue a este punto".
Ayer, en el piso de "Intrusos", Fernanda Vives opinó sobre el procesamiento de Daniel "La Tota" Santillán junto a su abogada Graciela Álvarez Agudo. "Él tiene que presentarse una vez por mes en el juzgado pero mintió diciendo que estaba internado". Y arremetió señalando: "La situación de La Tota empeoró, está cada vez más agresivo", y a la vez recordó que el conductor estuvo haciendo temporada como si nada en Mar del Plata. Está procesado sin prisión preventiva, aun así se maneja con total impunidad, mintiendo mucho", dijo por su parte la abogada Graciela Álvarez Agudo. "Hay peligro de fuga y de que cuando se lo llame no se presente ante la Justicia", advirtió la letrada. "La Tota no toma conciencia y se sigue manejando impunemente. Pero hay una realidad y es que necesito cerrar una etapa de mi vida, lucho para que ninguna mujer viva lo que viví yo con él", comentó Vives.
La salud mental y física del conductor va barranca abajo. Hace un año padeció un brote psicótico y lo internaron. Su abogado, Roberto Casorla, dio detalles del caso en su momento y aseguró: "Está en un centro de asistencia psiquiátrica, ordenado por la fiscalía, porque a criterio del Ministerio Público, él estaba en una situación de embargo psicológico, no comprende la criminalidad del hecho". Este verano desapareció y durante días nadie supo de él. Un amigo contó: "Desvarió durante dos días. Se fue de Mar del Plata a Miramar sin avisarle a nadie y tenía desconectado el teléfono. Hablé con sus hijos mayores y ellos compartieron la misma opinión, que necesitaba urgente un tratamiento urgente", finalizó.

