Pesquero chino quiso chocar al ARA "San Juan"
INVESTIGACIÓN. También detectaron en la zona a un submarino nuclear inglés
U na investigación reveló que el submarino ARA ""San Juan"" vivió dos episodios vinculados a otras embarcaciones en la misión previa a la que desapareció. Por una parte, el 7 de julio del año pasado, el navío argentino tuvo contacto con un pesquero chino, el cual "comenzó a propulsar a gran velocidad" rumbo a la posición del sumergible. El ARA se vio obligado a realizar maniobras evasivas para evitar una colisión con el barco chino, el cual se alejó de la nave.
Por otra parte, dos días después detectó "por audio del rumor sonar" un posible submarino nuclear inglés. Frente a esta situación, recibió la orden de "disminuir los ruidos al máximo y grabar". Los tres sonaristas con los que contaba el buque argentino en esa misión "coincidieron en la clasificación del submarino", por lo que confirmaron que se trataba de un navío nuclear, según la investigación llevada a cabo por el periodista Andrés Klipphan.
Si bien este relevante dato podría darle un nuevo giro a la investigación sobre lo que pasó con el submarino ARA "San Juan" y sus 44 tripulantes, también se supo que la nave había sido "limitada" en su profundidad operativa a solo 100 metros, ya que a una mayor inmersión no se garantizaba su estanqueidad. Esta información estaba detallada en otro documento que permanecía en secreto hasta hace pocos días.
Una norma de seguridad obligatoria es que los submarinos deben ingresar a un dique seco para las pruebas hidráulicas de válvulas de casco y tuberías cada 18 meses y realizar las verificaciones y reparaciones que aseguren su navegabilidad y que no se pueden hacer a flote mientras el submarino está en el agua. El ARA "San Juan" no lo hacía desde "un tiempo sustancialmente mayor de los 18 meses previstos doctrinariamente", según los registros. Por esta razón se limitó la "profundidad operativa" a 100 metros para garantizar la navegabilidad del submarino.
Por entonces ese no era el único inconveniente que tenía el submarino ARA "San Juan". "A partir del quinto día de navegación y al momento de querer propulsar en etapa 1 para comenzar la exploración en el área de patrulla, falló el sistema de propulsión, entrando recién en el tercer intento", detalló otro reporte de la Armada Argentina, fechado el 14 de agosto de 2017, el cual confirmaba la falla de propulsión del navío.
El buque de guerra también navegaba con otra serie de inconvenientes, entre ellos la pérdida de "50 litros diarios de aceite", lo que provocó "una disminución en los niveles en los reservorios del sistema hidráulico". El navío argentino también tenía a bordo 80 trajes de escape, todos vencidos. Además, de las 100 pastillas que debía portar para la producción de oxígeno en caso de una emergencia, sólo había 14.
El ARA "San Juan", en el momento de su desaparición, patrullaba un área cuyo interés comparten Argentina e Inglaterra pese a que los tratados de paz firmados por ambos países en Madrid obligaban a la Armada a informar al Reino Unido antes de iniciar una misión de este tipo, norma que la fuerza argentina no cumplió.

