"queremos verlos presos por el dolor que nos causaron"

Masacre de monte. a un año, familiares de los adolescentes piden justicia

H oy nos toca pedir justicia desde nuestra casa, pero no vamos a dejar de hacerlo", dice Nicolás Sansone, hermano de Danilo, una de las cuatro víctimas de la masacre de San Miguel del Monte, de la que ayer fue el primer aniversario y cuya causa espera llegar a juicio a principios de junio.

La investigación se centró principalmente en la muerte de los adolescentes Camila López, Danilo Sansone, Carlos Aníbal Suárez y Gonzalo Domínguez, y las graves heridas que sufrió Rocío Quagliariello, única sobreviviente de aquella noche de furia en la que luego de ser perseguidos por varios patrulleros, desde donde se efectuaron disparos intimidatorios, el auto Fiat 147 conducido por Suárez se estrelló contra un acoplado estacionado en la colectora de la Ruta 3.

Danilo tenía 13 años, su hermano lo recuerda como un chico "muy bueno, que siempre nos sacaba una sonrisa y buscaba la forma de hacernos bien", amante de Boca y del rap, "un pibe con muchos amigos". Por un instante lo lindo del recuerdo se torna reclamo: "Sabemos que pronto van a pagar por el dolor que nos causaron, queremos que queden todos presos", pidió Nicolás en diálogo con Crónica.

Si bien el fiscal de instrucción Lisandro Damonte avanzó con 23 procesamientos por las irregularidades tanto en el procedimiento policial como en el posterior peritaje de la escena, en la causa los ex policías Rubén Alberto García, Leonardo Daniel Ecilape, Manuel Monreal y Mariano Alejandro Ibáñez fueron procesados con prisión preventiva por "homicidio agravado por abuso de función como miembro de las fuerzas policiales calificado por el empleo de arma de fuego consumado y en tentativa".

Para Yanina Zarzoso, mamá de Camila, el recuerdo de aquella noche revive el peor momento que le haya tocado vivir. "Duele pensar y recordar todo lo que pasó, mi nena era pura luz para nosotros. Hoy veo sus fotos en el celular y no puedo creer que no esté acá", dijo a este diario tratando de contener la emoción.

Para homenajear a las cuatro víctimas, sus familiares habían pensado en realizar un festival en la plaza de Monte, algo que debió suspenderse a raíz de la cuarentena preventiva. "Colgamos carteles y sus fotos en nuestras casas, es la manera de mantener su recuerdo presente", explicó la mamá de la niña de 13 años.

"El consuelo hoy es poco -contó Nicolás-, sólo si hay justicia, mi hermano y sus amigos podrán descansar en paz. Así nosotros también estamos en paz, porque vivimos con este tema en la cabeza todos los días y es un gran dolor". El joven además confirmó que sus padres, Gladys y Juan Carlos, han sufrido varias amenazas en estos meses. "Tengo nueve hermanos, estamos asustados y queremos que esto termine de una vez", concluyó.