Seis años después, thiago sigue esperando justicia
Mar del plata. el auto en el que viajaba fue chocado por ex corredor de tc
A quel sábado 29 de marzo de 2014, el ex piloto de Turismo Carretera (TC) Eduardo "Lalo" Ramos, conducía alcoholizado y a alta velocidad su auto, que terminó impactando desde atrás con el vehículo en el que viajaba la familia Franco. Seis años después, los padres de Thiago -que en aquel momento tenía 5 años- siguen pidiendo justicia por las secuelas que dejó en el niño aquel accidente en Sierra de los Padres.
Con una condena penal de dos años y seis meses de prisión, que quedó en suspenso, Ramos enfrenta ahora un juicio civil por una suma cercana a los 6 millones de pesos, con el que los padres del menor intentan costear los permanentes tratamientos que debe afrontar. Pero esa demanda no prospera por una serie de dilataciones procesales.
"Mi hijo sufre desde hace seis años, Lalo Ramos sólo ha mostrado irresponsabilidad. Thiago quedó con conductas compatibles con el espectro autista, a raíz del accidente. Según la neuróloga que lo atiende es porque se le lesionó la parte frontal de su cerebro", explicó a Crónica Rocío Dusek, mamá del niño cuyo diagnóstico luego del violento choque es síndrome postconcusional, que le ha ocasionado hemiplejía, epilepsia, trastorno de la conducta sociable.
Si bien el 25 de marzo estaba fijada una audiencia conciliatoria entre el ex conductor de TC y la familia de Franco, se suspendió como medida preventiva por la pandemia por el coronavirus. Ante esta situación, la titular de la Asesoría de Incapaces N° 1, Silvia Fernández, solicitó avanzar por medio de una videoconferencia, a lo que se negaron sistemáticamente los abogados de Ramos.
Mientras avanza con el relato, la mamá de Thiago, que ya tiene diez años, vuelve a los recuerdos de aquel día de terror y de todo lo que vino después. "Siempre le digo que es el último esfuerzo, pero ya no me cree", dice Carolina.
"Desde marzo intentamos avanzar, pero nos frenan con excusas legales. Ramos siempre se mostró con una postura arrogante y sin arrepentimiento, no le importó la salud de mi hijo. Thiago era una nene completamente normal y hace seis años vive limitaciones físicas y emocionales, de las que este hombre es responsable. No fue ni a la cárcel", concluyó la mamá del pequeño que seis años después sigue esperando justicia.

