Con el correr de los años se ha convertido en un clásico casi emblemático. El Día del Amigo, fecha en que se recuerda la llegada del hombre a la Luna, es, desde hace mucho tiempo, la excusa ideal para que se reúna gente de todas las edades. En esta oportunidad y crisis de por medio muchos cuidarán los bolsillos pero ya sea en restaurantes, bodegones o simplemente en casas particulares, los amigos estarán presentes.

Es más, los propietarios de locales gastronómicos están seguros de que este viernes harán una marcada diferencia. Por ejemplo, el dueño de un restaurante de Barrio Norte comentó: “Es cierto que el momento económico es duro y se nota porque este año, a diferencia de otros, fueron muchos los que vinieron a preguntar precio o buscaron un menú económico. Tenemos varias reservas, en especial para la noche”.

La cita no será sólo al mediodía o por la noche. También habrá quienes se junten en horas de la tarde. “En su gran mayoria son amigas que se encuentran pasadas las 16. Todos los años hay reservas para ese horario”, señaló el mozo de uns confitería de Congreso. El día, comercial sin ningún tipo de dudas más allá de lo afectivo que signifique, permitirá vender regalos y levantar un poco las flacas arcas de taxistas y remiseros, los que aguardan tener un día ajetreado.