La víctima se llamaba Rodolfo Hernández Manzulli y vivía en Buenos Aires hace dos años. Debió abandonar su país ya que no podía continuar costeando sus estudios por la grave crisis económica y social que se vive en Venezuela.

El joven había ido a bailar con su hermano mayor y una prima al boliche "Timba Vip" ubicado en el barrio porteño de Balvanera, lugar donde encontró la muerte.

“A eso de las 4:00 a.m. la discoteca cerró y empezó a desalojar a los clientes, entre ellos mis tres sobrinos, Rodolfo, Freddy y Yelitze. A Rodolfo le pusieron el trago en un vaso plástico. En ese momento se le acercó otro joven venezolano que se encontraba en la discoteca, y le dijo que el trago era de él. Mi sobrino (Rodolfo) le dijo que no y el cuento aparentemente quedó ahí, pero a la salida los esperaron para darles golpes los mismos venezolanos. Tenían acento de ser caraqueños”, relató Érika Manzulli, su tía.

También agregó: “La ambulancia se demoró una hora en auxiliar a mi sobrino, que luego de la golpiza quedó con vida. Nadie los ayudó, ni siquiera la gente de seguridad del local nocturno intervino para evitar la pelea. Eran como 12 hombres para mis dos sobrinos solos. Todo por un trago”.

El cuerpo aún no ha sido entregado por las Policía de la Ciudad, ya que se encuentran completando trámites legales. Sin embargo, el mismo no podrá ser repatriado a Venezuela, debido a las condiciones en que fue asesinado y las investigaciones que se hacen del caso.