Esta nueva tragedia en el Mar Argentino ocurrió a casi un año del hundimiento del barco pesquero “Repunte”, el cual naufragó en la misma zona y dejó un saldo de tres marineros muertos y siete desaparecidos. Asimismo, el último trágico capítulo de la Marina Argentina fue la desaparición del submarino ARA “San Juan”, del cual no se tiene información concreta sobre su ubicación y la de sus 44 tripulantes. Las familias de tripulantes de las tragedias marinas del buque “Repunte” y el submarino ARA “San Juan” se unieron para apoyar a los allegados del “Rigel” y reclamar por el estado de las embarcaciones que navegan el mar argentino.

“No a los barcos chatarra como el Repunte”, publicaron en las redes sociales familiares de pescadores del buque marplatense “Repunte”, el cual hace un año se hundió en el Atlántico Sur y dejó un saldo de tres marineros muertos y siete desaparecidos, en la misma zona en que ayer fue hallado el cuerpo de un tripulante del pesquero “Rigel”.

A pocos minutos de conocerse el hallazgo de un cuerpo en la zona de búsqueda, los familiares de las víctimas del “Repunte” y el ARA “San Juan” se reunieron para una foto conjunta que publicaron en Facebook junto a la leyenda: “Las familias del “Repunte” y del ARA San Juan unidas apoyando a las familias del Rigel”.

El 2 de junio, los familiares del Repunte habían pedido: “A las autoridades y a la Prefectura les pedimos que este año, todos los barcos que salgan al sur a pescar langostinos, lo hagan en las condiciones de seguridad que tienen que tener”. “No a los barcos chatarra como el “Repunte”, publicaron los familiares de pescadores del buque marplatense. El Repunte, perteneciente a la empresa Ostramar, se hundió el 17 de junio de 2017, a 80 kilómetros de las costas de Rawson, en medio de un temporal, mientras operaba en la pesca de langostino.

Sólo dos de los 12 tripulantes pudieron ser rescatados con vida, en tanto que los cuerpos de otros tres marineros fueron hallados luego del hundimiento, mientras que los restantes siguen desaparecidos.

A cuatro meses de la tragedia, los únicos sobrevivientes, Lucas Trillo y Julio Guaymas, decidieron hablar: “Navegamos con mal tiempo porque teníamos la confianza de que el barco se la bancaba. Nosotros vamos a laburar. No a suicidarnos. Salimos porque el barco estaba en condiciones. Uno nunca piensa que le va a tocar. Todo el mundo que navega despide a su familia en el muelle con un beso y un hasta la vuelta. Si pensás que te va a pasar algo, no saldrías nunca a navegar”, sentenció Guaymas.