Alejandro Acosta se encontraba en el garage de su casa intentando cambiar los elásticos de suspensión de una de las ruedas traseras de su camioneta Chevrolet S 10 gris, cuando cedió el gato hidráulico en el que se apoyaba el pesado rodado, y terminó cayendo sobre él causándole la muerte.

Sus dos hijas menores son quienes buscan ayuda en la casa de un familiar. Ya en la morgue, el médico forense Jorge Giboin estableció que Acosta murió a causa de “asfixia por aplastamiento.

El cuerpo fue entregado a sus familiares horas después. La carátula de las actuaciones sumariales que labran efectivos de la comisaría segunda es averiguación de muerte.